25/08/2026
A veces seguir explicándonos no nos acerca a ser comprendidos; simplemente nos mantiene intentando convencer a alguien de algo que ya escuchó...
Es importante reconocer cuándo ya hicimos nuestra parte. Podemos expresar lo que sentimos, explicar lo que necesitamos y abrir una conversación, pero no podemos obligar al otro a comprenderlo, validarlo, sentirlo de la misma manera o a hablarlo.
A veces, después de expresarnos, lo que toca no es explicar más, sino observar… y, si es necesario, retirarnos.