17/05/2016
Los ganadores, con ganadores.
Los mediocres, con mediocres.
Este no es un asunto de dinero, sino de perspectiva.
Conozco el caso de un señor que hoy es francamente acaudalado. Pero hace cinco años atrás era un tipo corriente. Vivía en un barrio promedio y era de esas personas que, junto a sus amigos, se reunía en las esquinas para conversar o reír de asuntos menores. Su cambio fue brutal cuando tuvo oportunidad de conocer a un empresario que, fríamente, le dio un consejo:
"Si quieres vivir en un lugar como el que vivo yo, primero tienes que salir mentalmente de tu barrio. Nuevas influencias son nuevas perspectivas. Los amigos pobres no te pueden guiar a la riqueza."
Usted es el promedio de las diez personas con las que pasa más tiempo. La vieja lección dice: "Dime con quién andas y te diré quien eres."
Amigos para el fin de semana, hay en cantidades industriales.
Amigos para beber, hay por todos lados.
Pero amigos que te impulsen, pocos.
Una de las primeras reglas dice: "Sé la clase de persona que te gustaría que otros fuesen."
Las amistades más valiosas no se encuentran en la vuelta de la esquina. No se persiguen, se atraen. Trabaje en usted, y verá que ese trabajo le llevará por nuevos caminos y, consecuentemente, eso le hará conocer nuevas gentes.
Empiece con pequeños cambios:
- Deje la vida social descarrilada.
- Sea puntual
- Lea libros de finanzas y desarrollo personal
- Escuche audios de crecimiento personal
- Ponga en marcha algún negocio
- Ahorre
Pequeños cambios hacen la diferencia. Recuerde esto: si hoy puede con lo pequeño, mañana podrá con lo grande. Primero trabajamos en nosotros, después el dinero trabajará para nosotros.
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