03/05/2026
¿Sabías que…?
La tradición cristiana cuenta que fue Santa Elena, madre del emperador Constantino el Grande, quien en el siglo IV emprendió una peregrinación a Tierra Santa con un propósito muy especial: encontrar los lugares relacionados con la pasión de Cristo. Durante su estancia en Jerusalén, ordenó realizar excavaciones en el monte del Calvario, donde según la tradición se hallaba el lugar de la crucifixión.
En esas excavaciones se encontraron tres cruces, lo que generó la duda: ¿cuál era la verdadera Cruz de Cristo? Para discernirlo, se dice que las acercaron a una mujer gravemente enferma (o, según otra versión, a un difunto). Al tocar la verdadera Cruz, la mujer sanó milagrosamente (o el mu**to resucitó), confirmando así cuál era el madero en el que murió Jesús. Este hallazgo es recordado como la Invención de la Santa Cruz, un acontecimiento profundamente significativo para la fe cristiana.
Desde entonces, la Santa Cruz no solo es un símbolo de sufrimiento, sino sobre todo de victoria, redención y esperanza. Por eso, en muchos lugares —como en México cada 3 de mayo— se celebra con gran devoción este importante acontecimiento de nuestra fe.