26/08/2025
Ángela Peralta, conocida también como el “Ruiseñor Mexicano”, fue una reconocida soprano y referente cultural durante la segunda mitad del siglo XIX. Nació el 6 de julio de 1845 en la ciudad de México y, desde niña, mostró un gran talento para el canto, llegando a presentarse en conciertos particulares, funciones cívicas y ceremonias de premios. Con tan solo 15 años, debuto en el Gran Teatro Nacional en la obra “Il Trovatore”. Su presentación fue un éxito rotundo, por lo que la motivó a viajar a Europa para perfeccionar su técnica y conquistar escenarios de varias ciudades, como los de Italia.
Su voz y presencia le valieron reconocimiento internacional, convirtiéndola en orgullo artístico de México. En 1865, el empresario Biacchi la contrató para regresar a su país, donde fue recibida con fervor patriótico desde su llegada al puerto de Veracruz hasta la Ciudad de México. Ese mismo año, realizó la función “La sonnambula” en el Gran Teatro Imperial, en la cual apareció con un vestido de colores nacionales, siendo un gesto interpretado como una poderosa declaración patriótica. En los años siguientes, ofreció giras en Cuba, Estados Unidos, Egipto y España, realizando algunas estancias en su país. Además del canto, Ángela publicó composiciones propias como “Un recuerdo para mi patria” y “Adiós a México”.
En 1883, mientras realizaba una gira en Mazatlán, contrajo fiebre amarilla y lamentablemente murió el 30 de agosto con tan solo 38 años. Tras su muerte fue sepultada en esa ciudad y recibió varios homenajes para recordarla artísticamente. Años después, fue trasladada a la Rotonda de las Personas Ilustres.
Para saber más la vida de Ángela, te invitamos este miércoles 27 de agosto, a partir de las 11 a.m., en la charla de la historiadora Guadalupe Muro, investigadora del INEHRM, en el programa de Altavoz Radio