El Jardín de Niños Hispano Mexicano es una Institución privada, Católica, que pertenece a la Congregación de las Hermanas Mercedarias del Santísimo Sacramento y ofrece sus servicios en la ciudad de San Luis Potosí desde el año 1921. Para educar integralmente, nuestro Colegio cuenta con un Modelo Educativo cuyo objetivo es optimizar los procesos educativos que incluyen la unificación de criterios apostólicos, la continuidad en los proyectos, el sentido de pertenencia a las instituciones y la formación integral de las personas mediante la asimilación sistemática de los saberes científicos-tecnológicos, vivencia de los valores humanos y eucarísticos mercedarios que potencian a los educandos la respuesta a su misión de vida y a su compromiso de cristianos-católicos. VISIÓN
Queremos ser una Institución Educativa Eucarística Mercedaria de calidad, en búsqueda constante de la excelencia promotora de valores Cristianos y formadora de líderes ejemplares, gestores de cambios en la sociedad. De acuerdo a los signos y necesidades del tiempo actual. NUESTRA FUNDADORA
María del Refugio Aguilar y Torres
Fundadora de la congregación de las Hermanas Mercedarias del Santísimo Sacramento nacida el 21 de Septiembre de 1866 en San Miguel de Allende. Obedeciendo la voluntad de sus padres, contrajo matrimonio con Don Ángel Cancino, su primer hijo nace el 28 de noviembre de 1887 al que llamaron Ángel y la niña vendría un año después llamándola Teresa. María del Refugio fue una buena esposa y una madre ejemplar. Posteriormente fallece su esposo ocupándose ella de la educación de sus hijos, y de sus obras de caridad pero nuevos dolores le esperaban con el fallecimiento de su hijo. María del Refugio y su hija Teresa fundaron el primer colegio el 16 de abril de 1910 y un año después, tomaron los hábitos. VIRGEN DE LA MERCED
La misión originariamente redentora ha ido a lo largo de la historia, cobrando nuevas formas precisas de descubrir, favorecer, visitar y liberar a cuantos sufrían privación de libertad y cuya fe, esperanza y caridad estaban en peligro. Pues bien, los cautivos invocaron siempre a María suplicando su ayuda maternal. Cuando ya los mercedarios acuden a las mazmorras, llevándoles esperanza y libertad, los pobres cautivos asocian su liberación a María de la Merced. Liberar con María fue la praxis de los mercedarios. Sentirse libres con María de la experiencia de millares de redimidos, que jamás olvidaría tamaña misericordia.