SEMBLANZA
Laboratorio Kinesferas es un espacio dedicado a la vida, estudio, servicio e investigación del desarrollo humano, desde de la visión holística del ser y a través de diferentes herramientas como la práctica y estudio de la medicina natural, psicología de autoconocimiento, antroposofía, terapias alternativas, música, danza, yoga, meditación, así como otros elementos y recursos dirigidos a
la salud integral, la expresión, creación y evolución del ser humano a partir de sus diferentes potencialidades. Hemos recibido el regalo de habitar y ser guardianas de este espacio físico sintiendo siempre su resguardo y calor. Ha sido nuestro hogar, laboratorio de nuestras vidas, lugar desde donde hemos podido experimentar la existencia concientizando e integrando nuestros aprendizajes y experiencias. Son todas estas herramientas las que han formado parte de mi camino, crecimiento y conocimiento. Mi nombre es Astrid Alejandrina y comencé a trabajar en Laboratorio Kinesferas desde hace algunos años a lado de mi hija Fedra Mileva. Ha sido el lugar ideal para encontrar el tiempo y el espacio adecuado que me han permitido investigar analítica e hipotéticamente mi propia vida y experimentar en la tierra la naturaleza que deviene del cielo desde diferentes manifestaciones. Habitando este lugar he llevado a cabo mi trabajo y servicio durante un tiempo de vida y a la vez, he encontrado los recursos y herramientas personales para reconocerme, recordar y reconectar con mi naturaleza mientras comparto y desarrollo los conocimientos y aprendizajes que me han sido transmitidos, mismos que me permiten realizar la práctica terapéutica, psicopedagógica y artística desde todos los servicios que se comparten. Laboratorio Kinesferas ha servido y abierto puertas para ser punto de encuentro de diversas actividades, talleres, cursos, conversatorios, sesiones grupales e individuales, que, como parte del trabajo creativo, impulso y visión personal, así como de las diferentes colaboraciones con hermanos y hermanas del camino, se han gestado y ofrecido hasta la actualidad. Este tiempo me ha permitido conocer a diversos maestros y maestras de la vida con quienes he tenido la fortuna de trabajar diferentes disciplinas y compartir vivencias extraordinarias. Grandes seres humanos a quienes honro y doy gracias por el riego a este espacio, por el amor y la hermandad que nos unió y aun nos une, así como por el camino que compartimos permitiendo estos encuentros y los más profundos aprendizajes. Agradezco también por la conformación y activación del espacio etérico que representa de manera personal la Kinesfera, misma que he conscientizado y que hoy me acompaña a todas partes…
Amándonos, despojándonos de nuestros egos y comprendiendo nuestra relación con lo divino, con todo…Siendo puente y constante equilibrio entre lo material de la vida humana y lo espiritual o trascendental de la existencia. Gracias a todos aquellos seres que han dejado su amor, su huella, apoyo y enseñanza en mi camino.