06/10/2023
Seguido del título, en el estatuto sindical suscribe el legítimo líder… En el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación; "uno somos todos y todos somos uno”.
Varios, en su pretexto del 5 de octubre día mundial del Docente, osan hacer publicaciones desde el edificio sindical felicitando la " fuerza magisterial" atendiendo a su complejo de político sindicalista influencer y en espera de que el que asumen su jefe político los lea. Ojala la felicitación le llegue y sobre todo le sirva a la Maestra del municipio de Ramos Arizpe agredida por uno de sus alumnos mientras ejercía su profesión, esa profesión que la autoridad y la sociedad señalan como la más noble cuando es 15 de mayo. "NI UNO SOMOS TODOS Y MUCHO MENOS TODOS SOMOS UNO"; no fue agredido el líder nacional, no fueron agredidos esos eternos designados sindicales, fue agredida la trabajadora, así como a diario son agredidos y denigrados en el ejercicio de su profesión miles de Maestros consecuencia del estado de indefensión en el que se encuentran.
Lejos de atender a que la escuela siempre será una segunda casa pero la casa siempre será una primera escuela; y aunque en ello obre total realidad, es lamentable como hoy los bienes jurídicos tutelados del docente están al final de la cadena de importancia. Indigna como hoy el Maestro debe someterse a la nula razón de algunos alumnos, a sus padres permisivos y autoridades inmediatas poco informadas sobre protocolos de detección y atención oportuna de conductas que, tarde o temprano terminaran dañando a otros y a sí. Pero sobre todo indigna que dicha sumisión virtuee en el temor docente de ser citado a comparecer ante el área jurídica de la SEP en su papel patronal y que ante la nula defensa del trabajador termina siempre siendo un acto inquisitivo en su contra y con consecuencias que vulneran su estabilidad laboral.
Poco se habla de la responsabilidad de un gran culpable, justo ese que con su omisión ha provocado los mayores agravios en contra de sus representados, quien en su estatuto enuncia la finalidad de todo sindicato; "Defender los derechos laborales, sociales, económicos y profesionales de sus miembros" atendiendo solo en el texto esa finalidad que exige materialmente la ley laboral en México, ignorando las prerrogativas del derecho individual y colectivo del trabajo e incluso tergiversando las constitucionales para interés mezquino de muy pocos. Nadie habla de la culpa dolosa de ese SNTE que ya no le sirve al Magisterio en México.
Es hora de buscar una defensa autentica del gremio magisterial que en efecto lo lleve a la plenitud y valorización de su función, que permee en el interés superior de los trabajadores y sus familias y en el que ya no sea imposible pensar en condiciones dignas de vida para los profesionales de la educación, uno donde lo mínimo indispensable sea ir a trabajar sin miedo...
25/01/2012