20/08/2026
Una reflexión para nuestra comunidad Colegio Anglo Español…
A veces, como adultos, olvidamos que nuestros hijos no solamente escuchan lo que les enseñamos… también observan cómo reaccionamos ante aquello que no comprendemos, que nos incomoda o que es diferente a nosotros.
Queremos que nuestros hijos sean respetuosos, empáticos, solidarios, comprensivos y capaces de convivir con personas diferentes. Pero… ¿cómo aprenden realmente todo eso?
Lo aprenden cuando nos ven elegir la empatía antes que la etiqueta.
Cuando nos escuchan hablar desde el respeto.
Cuando, en lugar de preguntar “¿por qué está aquí?”, nos preguntamos “¿qué podemos hacer para que todos podamos convivir mejor?”
La inclusión no significa permitirlo todo ni justificar conductas inadecuadas. Significa entender que cada niño está aprendiendo y que algunas conductas también necesitan acompañamiento, límites y trabajo. Y precisamente para eso estamos los adultos, para enseñar, orientar y acompañar.
Estamos apenas comenzando una etapa de adaptación. Maestros y alumnos están conociéndose, formando vínculos, aprendiendo dinámicas y descubriendo cómo convivir. Habrá situaciones que tendremos que ajustar, conductas que tendremos que trabajar y momentos que requerirán comunicación entre escuela y familia.
Pero también hay algo que debemos recordar: los adultos somos el modelo que nuestros hijos llevan consigo.
Si ellos nos ven señalar, probablemente señalarán.
Si nos ven excluir, aprenderán a excluir.
Si nos ven etiquetar, aprenderán a etiquetar.
Pero si nos ven escuchar, comprender, poner límites con respeto y buscar soluciones… aprenderán exactamente eso.
Quizá la verdadera inclusión no se demuestra cuando convivimos únicamente con quienes piensan, actúan o aprenden como nosotros. Se demuestra cuando aprendemos a convivir con aquello que es diferente y aun así elegimos hacerlo desde el respeto.
Por eso, antes de hablar de un niño, de cuestionar su lugar o de quedarnos únicamente con aquello que nos incomoda, quizá vale la pena detenernos y pensar:
¿Qué quiero que mi hijo aprenda de la manera en que yo estoy reaccionando ante esta situación?
Porque al final, nuestros hijos no solamente están aprendiendo de sus maestros.
También están aprendiendo de nosotros. 🤍
Construyamos una comunidad donde podamos hablar, acercarnos a las maestras, expresar nuestras inquietudes y trabajar juntos, sin etiquetas y sin juicios.
Porque educar también es enseñar a nuestros hijos que todos merecemos un lugar, una oportunidad para aprender y la posibilidad de ser comprendidos.