23/06/2026
𝗟𝗼𝘀 𝗠𝗮𝘀𝗰𝗼𝗴𝗼𝘀 𝘂𝗻𝗮 𝗵𝗶𝘀𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮 𝘁𝗿𝗮𝗻𝘀𝗳𝗿𝗼𝗻𝘁𝗲𝗿𝗶𝘇𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗶𝗯𝗲𝗿𝘁𝗮𝗱 𝗺𝗼𝘃𝗶𝗹𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗲 𝗶𝗻𝘁𝗲𝗴𝗿𝗮𝗰𝗶ó𝗻. - Ensayo-
Cuando hablamos de los Mascogos debemos ser cuidadosos y ser incluyentes, porque la línea histórica va más atrás del asentamiento en El Nacimiento, Coahuila. La historia real fue más transfronteriza, con movilidad entre Tamaulipas, Coahuila y el sur de Texas, y con integración posterior en pueblos que todavía existen. Reducir la historia mascoga únicamente a El Nacimiento puede dejar fuera una parte importante de su proceso histórico: la circulación de familias afrodescendientes, seminoles negros, fugitivos de la esclavitud y comunidades mixtas que se movieron entre el noreste mexicano y la frontera texana durante el siglo XIX.
El Nacimiento de los Negros, en el municipio de Múzquiz, Coahuila, fue sin duda el asentamiento más visible, permanente y emblemático de los negros mascogos en México. Ahí se consolidó una comunidad con identidad propia, memoria colectiva, vínculos familiares, tradiciones culinarias, prácticas religiosas, formas de organización comunitaria y una historia de resistencia frente a la esclavitud y la persecución racial. Sin embargo, la experiencia mascoga no se explica completamente si se mira sólo desde ese punto geográfico. Para comprenderla con mayor precisión, es necesario observar la frontera como un espacio amplio de refugio, tránsito, trabajo, parentesco y recomposición social.
Desde antes de 1850, Tamaulipas funcionó como una frontera de libertad para personas esclavizadas que escapaban de Texas, Luisiana y otros territorios del sur estadounidense. México había abolido la esclavitud, y esa condición convirtió al norte mexicano en un territorio de esperanza para quienes huían del sistema esclavista. Muchos fugitivos cruzaron el río Bravo buscando protección, trabajo y posibilidad de reorganizar su vida. En ese contexto, ciudades como Matamoros, Reynosa, Camargo, Mier y otros puntos ribereños formaron parte de una geografía de movilidad afrofronteriza.
No todos los afrodescendientes que cruzaron hacia México eran black seminoles o seminoles negros en sentido estricto. Esta distinción es fundamental. Había afroamericanos esclavizados fugitivos que escapaban de manera individual o familiar; había negros seminoles vinculados históricamente con los seminoles de Florida; y había también poblaciones afrofronterizas que, con el tiempo, se integraron con comunidades mexicanas, indígenas, mestizas y angloamericanas. Por eso, al hablar de los mascogos, debemos entenderlos como parte de una historia mayor de desplazamientos, alianzas, refugios y mezclas culturales en la frontera norte.
Matamoros ocupa un lugar relevante en esta historia. No fue solamente una ciudad de paso, sino también un punto de refugio, empleo e integración para afroamericanos fugitivos y familias vinculadas a los seminoles negros. Algunas fuentes históricas señalan que, cuando varios black seminoles regresaron a Texas en la década de 1870 para incorporarse como exploradores militares, otros familiares que habían vivido en Matamoros, Tamaulipas, y en Laguna de Parras, Coahuila, cruzaron también hacia el lado texano. Este dato permite comprender que la presencia afro-seminola no estuvo limitada a Coahuila, sino que alcanzó también la frontera tamaulipeca.
La zona de Tamaulipas, especialmente Matamoros, debe verse entonces como parte de una red fronteriza más amplia. Ahí se mezclaban fugitivos, comerciantes, trabajadores, familias afrodescendientes, autoridades mexicanas, militares, indígenas, migrantes y poblaciones locales. El río Bravo no era únicamente una línea divisoria; era también una vía de comunicación, escape, negociación y sobrevivencia. En ese territorio, muchas personas negras encontraron formas de incorporarse a la vida social mexicana, aunque no siempre conservaran una identidad visible como black seminoles o mascogos.
Del lado texano, la historia también es compleja porque varios territorios que después formaron parte de Estados Unidos habían pertenecido antes al espacio mexicano. Texas fue parte de México hasta su separación en 1836; después fue anexado por Estados Unidos en 1845, y la frontera quedó redefinida tras la guerra entre México y Estados Unidos mediante el Tratado de Guadalupe Hidalgo de 1848. Por ello, al hablar de los asentamientos black seminoles en el sur de Texas, también hablamos de una región que históricamente estuvo ligada al antiguo norte mexicano.
En esa franja fronteriza aparecen lugares fundamentales como Eagle Pass, Fort Duncan, Fort Clark, Brackettville, Del Rio y otros pueblos del sur de Texas. Eagle Pass fue un punto importante de cruce y contacto fronterizo. Fort Duncan, ubicado en esa región, recibió a grupos de black seminoles que regresaron desde México en 1870 para incorporarse como exploradores del ejército estadounidense. Posteriormente, muchos de ellos fueron trasladados a Fort Clark, cerca de Brackettville, donde se consolidó una comunidad descendiente de los Seminole Negro Indian Scouts.
Brackettville se convirtió así en una comunidad hermana de El Nacimiento. Mientras El Nacimiento representa el núcleo mascogo mexicano más emblemático, Brackettville representa uno de los núcleos black seminoles más importantes del lado texano. Ambas comunidades comparten parentescos, memoria histórica, apellidos, cementerios, celebraciones, narrativas familiares y una conciencia común de resistencia. La frontera política separó los territorios, pero no anuló los vínculos sociales y culturales entre las familias.
La historia de los Seminole Negro Indian Scouts permite observar con claridad este carácter binacional. En 1870, un grupo de black seminoles cruzó desde el norte de México hacia Texas y fue reclutado como explorador militar. Primero estuvieron vinculados a Fort Duncan, en Eagle Pass, y después a Fort Clark, en Brackettville. Desde ahí participaron en campañas militares, al mismo tiempo que sus familias establecieron comunidades, trabajaron en ranchos, se integraron a pueblos fronterizos y mantuvieron vínculos con sus parientes en México.
Con el paso del tiempo, muchas familias no permanecieron exclusivamente en Fort Clark. Algunas se movieron hacia Del Rio, Eagle Pass y otros pueblos fronterizos. Trabajaron como rancheros, jornaleros, empleados domésticos, peones, guías, exploradores y habitantes integrados en la vida cotidiana del sur texano. Por eso, la herencia black seminole no aparece siempre como un asentamiento aislado y claramente delimitado, sino como una presencia dispersa, integrada y viva en distintos pueblos de la frontera.
Esta movilidad explica por qué la historia mascoga y black seminole debe entenderse como una historia de frontera. No se trató de una comunidad inmóvil, sino de una población que se desplazó por necesidad, por estrategia y por supervivencia. Huyeron de la esclavitud, se aliaron con pueblos indígenas, negociaron con autoridades mexicanas, defendieron territorios, trabajaron en zonas rurales y urbanas, cruzaron ríos, regresaron a Texas, mantuvieron lazos con México y formaron comunidades que todavía conservan memoria de ese pasado.
La frontera entre México y Estados Unidos, en este caso, no puede entenderse solamente como una línea política. Para los mascogos y los black seminoles fue un territorio social extendido. Incluía El Nacimiento, Múzquiz, Piedras Negras, Matamoros, Eagle Pass, Brackettville, Del Rio y otros pueblos ribereños. En ese espacio se cruzaban la libertad y la persecución, el refugio y la militarización, la memoria africana y la herencia indígena seminola, la vida mexicana y la experiencia afroamericana del sur estadounidense.
Por eso, cuando se habla de los mascogos, conviene evitar una visión reducida. El Nacimiento de los Negros fue y sigue siendo un sitio esencial, pero no agota la historia. La comunidad mascoga forma parte de una red más amplia de pueblos, rutas y familias que se extendieron entre Coahuila, Tamaulipas y Texas. Su historia no es solamente local; es regional, binacional y transfronteriza.
En términos históricos, se pueden distinguir varios niveles de asentamiento y presencia. El Nacimiento de los Negros, en Coahuila, fue el asentamiento mascogo principal en México. Matamoros, Tamaulipas, y Laguna de Parras, Coahuila, aparecen como lugares con presencia documentada de familiares o grupos vinculados a los black seminoles. Piedras Negras y Eagle Pass funcionaron como puntos de cruce fronterizo. Fort Duncan y Fort Clark fueron espacios militares decisivos. Brackettville se consolidó como comunidad black seminole en Texas. Del Rio, Eagle Pass y otros pueblos fronterizos recibieron posteriormente a familias dispersas que se integraron a la vida social y laboral del sur texano.
Sí: además de El Nacimiento, Coahuila, hubo una historia más amplia en Tamaulipas y el sur de Texas. En Tamaulipas, especialmente Matamoros, existieron núcleos de refugio e integración de afroamericanos fugitivos y familiares vinculados a black seminoles. Del lado texano, después de 1870, los black seminoles se asentaron en Eagle Pass, Fort Duncan, Fort Clark, Brackettville, Del Rio y otros pueblos fronterizos.
La fórmula más precisa sería: los black seminoles no deben verse sólo como una comunidad asentada en Coahuila, sino como una población afroindígena transfronteriza, con núcleo mexicano en El Nacimiento y núcleo texano en Brackettville, además de presencias integradas en Matamoros, Eagle Pass, Del Rio y otros pueblos del río Bravo.
Fuentes
CIESAS. “Una breve historia de los Black Seminoles.” Ichan Tecolotl. Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social. Disponible en: https://ichan.ciesas.edu.mx/una-breve-historia-de-los-black-seminoles1/
Seminole Indian Scouts Cemetery Association. “History.” Seminole Indian Scouts Cemetery Association. Disponible en: https://www.seminolecemeteryassociation.com/history.html
Texas State Historical Association. “Black Seminole Scouts.” Handbook of Texas. Disponible en: https://www.tshaonline.org/handbook/entries/black-seminole-scouts
Texas Time Travel. “Black Seminole Scout Community Tour.” Texas Historical Commission. Disponible en: https://texastimetravel.com/directory/black-seminole-scout-community-tour/
SciELO México. “Esclavos fugitivos en la frontera texano-mexicana: resistencia, libertad y movilidad en el noreste de México.” Revista mexicana de ciencias políticas y sociales / estudios históricos de frontera. Disponible en: https://www.scielo.org.mx/article_plus.php?lng=es&pid=S0188-70172018000200023&tlng=es
Mexico News Daily. “The journey of the Mascogos: Black freedom seekers who found refuge in Mexico.” Mexico News Daily. Disponible en: https://mexiconewsdaily.com/culture/the-journey-of-the-mascogos-black-freedom-seekers-who-found-refuge-in-mexico/