Sus padres Daniel Prado y María Sánchez; fue la tercera de cuatro hijos. siendo muy pequeñas se trasladaron a la hacienda de Guaracha ( hoy Emiliano Zapata) en la que su tío era el Sr. Cura, dandole tal circunstancia acceso a la educación que impartiían institutrices llevadas de la ciudad de México y del extranjero, con el unico propósito de educar a las hijas de los dueños de la hacienda. Y tod
o empezó jugando cuando ya vivían en una casa ubicada en Allende y Bollivar de esta ciudad. En estas circunstancias, decidió por fin, abrir una escuela de barrio con dos unicos grupos: los pequeños con Margarita y los ya mayorcitos que atendia la propia Angelina. En los años 38 - 40 tuvo la oportunidad de comprar los terrenos que ocupa actualmente el hotel Latino, esta etapa se termino en 1950, año en que se vendió la propiedad. La escuela de Angelina , como se le conoce, trabajo dos años más, en la calle de Aldama y en 1953, los Padres salesianos le vendieron el terreno que ocupa actualmente. Son incalculables los beneficios que las generaciones infantiles han recibido de la escuela de Angelina. Muchos son los profesionistas, Sacerdotes y hombres de empresa de Sahuayo que aprendieron las primeras letras, de esa pareja de abnegadas y virtuosas damas, que consagraron su vida a la niñez Sahuayense. A través de tanto tiempo de enseñanza, Angelina y Margarita Prado son toda una institución y sus ex-alumnos les demostraron a través del tiempo, el respeto y reverencia que en justicia se han ganado. Angelina en su carácter de Directora y Fundadora tras su apariencia de mujer débil, tímida y desvalida se ocultaba una voluntad inquebrantable y un carácter decidido, que la hicieron respetable aun para las autoridades de la SEP, y dándole un reconocimiento en el año de 1962 para poder impartir Educación Primaria. Angelina Prado tiene, el cariño de los egresados de su escuela, la gratitud de los padres de familia y el reconocimiento de la sociedad, el premio muy merecido a su incansable y trascendente valor.