28/10/2024
Leyendas de mi pueblo
"LA PROCESION"
Se dice que hace tiempo, José, originario de Saín alto, había estado tomando con sus amigos desde la tarde, allá, en el campo de futbol que esta por el rio, eran cerca de las doce de la noche cuando decidió abandonar a sus amigos para irse a su casa, pero se detuvo frente al templo de la virgen de Guadalupe para ver la hora, de repente volteo y vio que venían muchas personas vestidas de negro con el rostro cubierto, en una procesión, cada una de ellas traía consigo una veladora encendida.
José observaba a las personas con curiosidad, luego una de ellas se le acerco lentamente, le dio una veladora y lo invito a unirse a la procesión a lo que el accedió temeroso; mientras caminaban, se escuchaban murmullos, como si rezaran en un lenguaje extraño y poco claro.
Caminaron y caminaron, hasta llegar al templo del señor San Sebastián y se detuvieron un momento frente a la puerta para luego continuar su camino, subieron por la calle que esta atrás de la iglesia hasta llegar al panteón, una a una se fueron introduciendo a este oscuro y tenebroso lugar y lo invitaron a que el hiciera lo mismo, pero esta vez se negó a seguirlos y se fue para su casa.
A la mañana siguiente le platicó a su esposa todo lo vivido la noche anterior, pero ella no le creyó y se burló de él.
-¿No me crees Juana? Mira ahí está en la mesa la veladora que me dieron para llevarla al panteón.
Ambos voltearon a la mesa para ver la veladora, pero cuál sería su sorpresa, al ver que en su lugar estaba un hueso humano.
José, aturdido por lo sucedido, prometió no volver a tomar ni una gota de vino y se obsesiono en olvidar aquella noche macabra.
©R. Gaucín y D. Gaucín ®