23/11/2025
✨La dependencia no es un destino: es una estrategia histórica
Simone de Beauvoir lo dijo sin rodeos: “No se nace mujer, se llega a serlo”. Y en ese “llegar” está implícita la pedagogía de la dependencia. No es naturaleza: es fabricación social.
La cultura nos entrenó para creer que la pareja es el eje de nuestra identidad. No por amor, sino porque —políticamente— una mujer que depende es más fácil de administrar. Las instituciones, los mitos románticos y la economía doméstica trabajaron juntas para producir un sujeto femenino cuya estabilidad emocional gira alrededor del otro.
La dependencia afectiva es entonces una tecnología de poder: mantiene el orden, sostiene jerarquías y perpetúa el viejo contrato donde la mujer se define por lo que entrega y no por lo que decide.
La pregunta no es “¿por qué me cuesta soltar?”.
La pregunta es: ¿quién se beneficia de que yo no me pertenezca?
Romper la dependencia no es un acto sentimental: es un gesto de soberanía política.