25/08/2026
¿SÍNDICA O ACOMPAÑANTE DEL MUNICIPIO DE QUERÉTARO? ¿CONOCE A MARICARMEN PRESA? 🤔
Hay algo extraño en la política cuando quienes deberían vigilar al poder terminan pareciendo parte de su equipo de comunicación.
Maricarmen Presa no ocupa un cargo menor. Es 1ra. Síndica del Ayuntamiento de Querétaro. Y eso significa que su responsabilidad no debería reducirse a estar presente en las sesiones, votar acuerdos o acompañar las actividades del gobierno. Una síndica forma parte del Ayuntamiento, participa en sus decisiones y tiene una función de vigilancia y defensa de los intereses jurídicos del municipio y de sus ciudadanos.
En términos sencillos: si el gobierno se equivoca, una síndica debería ser de las primeras personas dentro del propio Ayuntamiento en cuestionarlo.
Pero basta mirar sus publicaciones públicas para encontrar un contraste difícil de ignorar.
En su perfil encontramos publicaciones promocionando acciones, servicios y eventos del municipio; mensajes de respaldo a FeliFer Macías; y también críticas y señalamientos dirigidos al Gobierno Federal.
¿Y las críticas al gobierno municipal?
Ahí es donde la historia cambia.
La última vez que Maricarmen informó sobre decisiones del Municipio, fue el 14 de Julio del 2026 sobre la revocación del acuerdo que autorizaba la enajenación mediante subasta pública de 12 predios municipales. Gracias al ruido social mediático que generaron ciudadanos en redes sociales, se revocó la decisión de Subasta de los 12 predios. ¿Dónde estaba la Síndica que se supone que es la debe vigilar y cuestionar decisiones del Ayuntamiento?
Es decir, ella es la primer persona que debe decir cuando el Gobierno se equivoca. Para eso cobra el humilde sueldo de $63,384 pesos mexicanos.
Y entonces aparece una pregunta muy sencilla:
¿Cuántas veces hemos visto a la síndica salir públicamente a decir que una decisión del gobierno municipal está mal?
No estamos diciendo que tenga prohibido apoyar al alcalde. No estamos diciendo que no pueda comunicar las acciones del Ayuntamiento. Tampoco que no pueda tener una opinión política.
Estamos preguntando por su función pública.
Porque hay una diferencia enorme entre comunicar lo que hace el gobierno y vigilar lo que hace el gobierno.
Una síndica no debería ser solamente quien levanta la mano cuando llega la votación. Su verdadero valor aparece precisamente cuando tiene que decir: esto debe revisarse, esto no está bien, esto puede afectar al municipio o esto no debería aprobarse.
Más de 63 mil pesos mensuales de recursos públicos implican una responsabilidad que va mucho más allá de aparecer en fotografías institucionales o defender los logros de una administración.
Quien cobra del ciudadano para vigilar al gobierno también debe estar dispuesta a cuestionarlo.
Porque si una persona dedica buena parte de su exposición pública a defender al alcalde, promocionar las acciones de su administración y señalar los errores del gobierno federal, pero rara vez —o nunca— utiliza esa misma voz para cuestionar al gobierno municipal del que forma parte, entonces el ciudadano tiene derecho a preguntar:
¿Dónde está la síndica?
No la influencer.
No la promotora de eventos.
No la defensora política de Felifer.
La síndica.
La que debería vigilar.
La que debería cuestionar.
La que debería decirle al propio gobierno cuándo algo no está bien.
¿O acaso el ciudadano tiene que cuestionar al Gobierno sin cobrar un peso, mientras existen 2 personas que ocupan ese cargo en el Ayuntamiento de Querétaro?