17/11/2020
A continuación analizamos las cuatro barreras del aprendizaje y doce pasos para seguir aprendiendo.
Barreras del aprendizaje:
1. Juicios: Son etiquetas rígidas que califican (o descalifican) y limitan el saber, al convencernos de que un conocimiento nuevo es “tonto” o “inservible”. Por eso cada vez que nos dispongamos a aprender algo, conviene suspenderlos por un momento y ver la importancia de lo que estudiamos.
2. Creencias: Son ideas que nos formamos de cómo es, o debería ser la realidad y generalmente van de la mano con una emoción y por eso resulta difícil modificarlas. Algunas de ellas pueden ser de gran utilidad, pero es importante considerar que, si no nos ayudan a ser mejores personas, es necesario estar dispuestos a rectificar o cambiarlas por nuevos conocimientos.
3. Miedo: Como humanos, sentimos temor en diversas situaciones. Cuando se trata de aprender, se presenta el miedo al cambio (nuestra mente está acostumbrada a lo que sabe y cualquier cosa nueva la sacudirá), la mejor forma de vencerlo es justamente con aprendizaje constante, tal vez al principio sintamos resistencia, pero se desvanecerá.
4. Apatía: Es un estado en el que no quieres avanzar y todo te da igual, caes en ella porque es cómodo esperar a que las cosas lleguen sin esfuerzo. La mejor forma de salir de este estado es motivarnos , sacudirnos la pereza, desafiarnos y buscar aprender.
Pasos para aprender:
1. Tener interés: Es indispensable reconocer sus beneficios, sentir una inclinación por el conocimiento y siempre estar buscando nueva información. Debemos interesarnos por las diferentes actividades del equipo, el modo en que funciona el negocio y todo lo que ocurre a nuestro alrededor. Esta es una gran forma de combatir la apatía.
2. Cultivar la curiosidad: Esta actitud nos mantiene en estado de búsqueda, nacemos con ella y con el tiempo la vamos perdiendo, pero para conocer más, es indispensable renovarla. Si siempre estamos buscando saber más (de los clientes, de los procesos, de nosotros mismos) el conocimiento llegará solo.
3. Preguntar: Si nos da pena que los demás piensen que no sabemos, nos quedaremos sin aprender, mientras que las personas que más cuestionan, son las que más lejos llegan, sobre todo porque asumen menos. Cuando estés en una reunión y tengas dudas, pregunta hasta que desaparezcan todas: es una gran forma de aprender.
4. Cuestionarse: Preguntarnos por qué hacemos nuestras actividades, es un paso importante para conocernos y desarrollar un criterio. También nos ayuda a reflexionar si la forma en que actuamos es la mejor. Esta misma actitud puede replicarse en todos los aspectos de nuestra vida: la innovación y mejora continua provienen de ver siempre qué se puede hacer diferente.
5. Observar: La información más importante no está en los libros ni en internet, por eso tenemos que mantener los ojos, los oídos y todo nuestro ser abiertos, prestar atención a lo que ocurre a nuestro alrededor y a cada una de las personas con las que interactuamos. Fijarnos en cada detalle y notar patrones que para los demás son imperceptibles nos permite destacar y, para ello debemos permanecer en estado de alerta.
6. Investigar: Debemos volvernos expertos en conseguir información. Investigar incluye leer libros de distintos temas referentes a nuestra área, estar al corriente de las noticias (especialmente las relacionadas con nuestras unidades de negocio) y mantenerte pendiente de qué están haciendo nuestros competidores así como las tendencias del mercado.
7. Ser humilde: Esta actitud nos permite crecer, al reconocer que no sabemos todo, transformar los errores en aprendizajes y abrirnos a lo que puedan enseñarnos los demás.
8. Abrir la mente: A lo largo de la vida, hemos aprendido mucho, algunos conocimientos siguen vigentes y otros ya no. Las personas con esta cualidad están siempre renovando lo que saben y remplazando lo que no funciona. Esta actitud mental viene de la mano con escuchar opiniones, aceptar retroalimentación y críticas positivas.
9. Cruzar conocimientos: Una gran forma de descubrir cosas nuevas, es encontrarle nuevas aplicaciones a lo que ya conocemos. Esta práctica es muy útil para el trabajo en equipo , pues dos personas con diferentes perspectivas pueden complementarse perfectamente si colaboran con su saber y están abiertas a las aportaciones. Como líderes debemos coordinar lo que sabe cada uno de nuestro equipo.
10. Escuchar la intuición: Muchas veces nuestro interior nos dice que “algo no está bien” o nos invita a “actuar de cierto modo”. Aparentemente, estas decisiones no están basadas en nada, pero en realidad, es una combinación de todos nuestros datos subconscientes y conscientes. Mientras más caso le hagamos a nuestra intuición, más se desarrollará y esto nos permitirá tomar decisiones correctas antes que nadie. Hazle caso a tus “corazonadas” y te sorprenderás.
11. Practicar y equivocarse: Tener conocimientos es útil para tomar decisiones y avanzar, por lo que es importante volvernos personas de acción y perder el miedo a cometer errores , pues si lo convertimos en un aprendizaje, habremos mejorado. Como líderes debemos arriesgarnos e ir corrigiendo sobre la marcha, para cada día hacer mejor las cosas y sacarle provecho a lo aprendido.
12. Ser aprendiz permanente: Siempre podemos aprender algo nuevo (es lo mejor de nuestra naturaleza humana), el evitar sentirnos “expertos” permite seguirnos desarrollando a lo largo de nuestras vidas. Hagamos de todas las personas y situaciones nuestras maestras, notaremos un gran crecimiento.