CIAM es un centro de iniciación musical donde podrás obtener un estudio musical de carácter profesional dado por docentes especializados en el tema, obteniendo las bases musicales para crear una estructura sólida en el ámbito, las cuales permiten leer e interpretar cualquier género musical que sea de tu agrado, con la finalidad de crear en el alumno la apreciación y gusto por la música para su estudio formal. Impartido por docentes egresados del Conservatorio J. La Música como Impulso Integral del Desarrollo Humano
La música desde tiempos inmemorables ha sido parte de nuestras vidas y sobre todo de nuestro desarrollo, es un arte que no solo es algo que escuchamos en una canción de moda, en un concierto, o en el fondo de una película, es un lenguaje universal reconocible. La música es un proceso elaborado que como seres humanos desarrollamos de manera innata, desde el momento en que estamos en el vientre de nuestras madres con su voz o el latido del corazón, influyendo de manera directa en el cuerpo , en la mente , en las emociones y en el espíritu. Pero, ¿Cómo la música puede ser un promotor o activador del desarrollo?...
El cerebro es un órgano que recibe, procesa, asocia y ejecuta información del exterior, entre esta información encontramos a la música; empieza como un sonido que nuestro cerebro percibe y procesa como fuegos artificiales en el mismo, activando diferentes áreas o estructuras cerebrales para poder comprenderla, no sólo como un sonido o un conjunto de sonidos, sino como la transmisión de un mensaje que representa un significado, es decir se le da un sentido. El oído es el estímulo sensorial mayormente cualificado para los científicos hoy en día ya que despierta e impulsa al cerebro y lo protege del deterioro. En nuestro cerebro encontramos diferentes vías de percepción o de apreciación de la música: sensorial , afectiva e intelectual; es decir cuando en nuestro entorno percibimos música, no solo la oímos también la sentimos, nos activamos, nos movemos, nuestro cuerpo reacciona al estímulo musical, por ejemplo: bailando, brincando, moviéndonos de acuerdo a lo que escuchamos, permitiéndonos una mejor coordinación por dar un ejemplo; también nuestras emociones y sentimientos se ven involucrados, puede hacernos sentir alegres, tristes, enojados, esto porque la música activa nuestra estructura emocional, podemos pasar de un estado de ánimo a otro de una pieza musical a otra, logrando ayudar a regular las emociones de una persona que ha pasado por traumas, con ciertos trastornos como la depresión, la ansiedad o el estrés; es justo aquí donde la actividad intelectual enlaza todo lo anterior, gracias a los diversos procesos y funciones cerebrales como la percepción, la atención, la comprensión, la memoria, el lenguaje, las habilidades psicomotoras que se conectan para darle una connotación más amplia, más desarrollada y estructurada y a su vez de acuerdo a cada una de las etapas de desarrollo, creando una participación conjunta con tan solo escuchar o aún más al tocar una pieza musical, estimulando cada una de estas funciones. La educación musical desde esta perspectiva es muy importante para cualquier individuo y sobre todo a muy temprana edad donde la plasticidad cerebral o la capacidad de nuestras neuronas para modificarse o adaptarse es increíblemente alto, pudiendo habituar los circuitos cerebrales a las diversas condiciones en las que nos encontremos. La inteligencia que una persona puede desarrollar gracias a la música es múltiple:
inteligencia emocional, espacial, lógica matemática, corporal, intrapersonal, interpersonal, lingüística. Generamos una conducta musical, de escucha, disciplinando la mente y las emociones, forjamos diferentes hábitos y potenciamos diferentes capacidades como la concentración, desarrollamos la sensibilidad, la creatividad y la capacidad de abstracción o análisis. En el ámbito social, la música permite una mejor cohesión con la sociedad, con mi entorno, fomentando valores, siendo más cooperativos y empáticos, creando así un equilibrio personal, mejores vínculos, y una mejor apreciación cultural. Por tanto la educación musical es de suma importancia, no solo por aprender música, o tocar un instrumento, estamos desarrollando detrás de esto algo realmente sorprendente y sobre todo personas con mayores capacidades intelectuales con una correcta estimulación dirigida, una opción ante problemas emocionales, neurológicos, sociales, de aprendizaje, personas con discapacidades o simplemente como parte normal de nuestra educacion o formacion, donde la música crea una mayor capacidad de integración biopsicosocial.