24/04/2026
Hoy es el día del libro y quiero aprovechar este momento para celebrar y agradecer la posibilidad de tener con quien compartir historias, libros, chistes, risas, ocurrencias y creaciones.
Toda mi vida he estado rodeada de libros, mis padres son maestros, en mi escuela había rincón de lectura, estudié psicología, entré a un gran programa en la universidad que me permitió adentrarme aún más a este maravilloso mundo de las letras y, cuando estuve lista, me sumergí con todo - y con nada - a armar un espacio que ofreciera a otros eso tan valioso que me arropó durante tanto tiempo: la lectura.
Cuando nos reunimos en un taller pasan cosas increíbles, no solo leemos, nos leemos, nos escuchamos, creamos y nos constituimos, juntos, en comunidad, en compañía y, sobre todo, en un mundo en donde la tendencia a la inmediatez es el pan de cada día, nos sentamos pacientemente a compartir historias, a pintar, a dibujar, a arreglar una mezcla, a ensuciarnos, a arrastrarnos en el suelo, a botarnos de la risa, a acompañar a quienes no saben leer, a regalar una sonrisa, a celebrar el acto de vivir.
Soy muy afortunada al tener la dicha de poder ofrecer estos espacios, espacios que solo pueden sostenerse con los otros, con mis niños y niñas, con sus padres, sus madres, sus maestros y maestras, con sus hermanos y hermanas que son cómplices, con quienes le apuestan a esto, con quienes creen y confían en lo que hacemos, quienes admiran un dibujo, quienes atesoran una pequeña obra de arte; gracias a mi comunidad por recibirme, por confiarme a sus mayores tesoros: sus hijos e hijas, que más que poder enseñarles algo, he aprendido atentamente de ellos y de ellas, gracias, gracias, infinitas gracias por permitirme hacer lo que amo y por poder compartirlo con ustedes, porque espacios como el que hemos construido solo tienen sentido cuando son habitados.
¡Feliz día del libro!