18/09/2026
Las manitas también necesitan entrenar. 🖐️✨
En Montessori, una actividad tan sencilla como tomar pompones con pinzas tiene un propósito mucho más grande: desarrollar la motricidad fina.
La motricidad gruesa suele recibir mucha atención: correr, saltar, trepar, practicar deportes, jugar de manera activa o ese famoso juego rudo que tanto disfrutan los niños. 💪
Pero… ¿qué pasa con las manos y los dedos?
La motricidad fina también necesita práctica. Actividades como usar pinzas, ensartar, abotonar, cortar, dibujar o manipular objetos pequeños ayudan a fortalecer la coordinación ojo-mano, la precisión y el control de los movimientos.
Y estas habilidades serán importantes para muchas actividades cotidianas: comer con cubiertos, vestirse, escribir, abrir recipientes o realizar trabajos que requieren precisión.
Desde la mirada Montessori, ofrecer al niño oportunidades para hacer, manipular y repetir le permite desarrollar estas capacidades de manera natural, autónoma y a su propio ritmo.
Porque así como entrenamos el cuerpo para correr y saltar, también debemos darle oportunidades a esas pequeñas manos para aprender a hacer cada vez más. 🌿
En Borboletas, cada actividad tiene un propósito: acompañar al niño a construir independencia, coordinación y confianza en sí mismo. 🦋