12/05/2026
Después de toda la controversia generada por los cambios al calendario escolar de la SEP, hoy quedó en evidencia una realidad que durante años muchos docentes hemos señalado:
La escuela no puede seguir funcionando únicamente como un espacio de resguardo mientras los adultos cumplen sus jornadas laborales.
La educación debe ser un verdadero territorio de aprendizaje, formación y desarrollo integral, no una estancia prolongada sostenida por conveniencia del sistema económico.
Durante días se defendió la permanencia de los alumnos en las aulas porque muchas familias necesitaban dónde dejar a sus hijos. Y aunque entendemos las dificultades sociales y laborales que viven miles de hogares, también es momento de hablar de las responsabilidades compartidas.
Ahora los maestros también exigimos:
📚 Que vuelva la exigencia académica real y exista la posibilidad de reprobar cuando no se alcancen los aprendizajes mínimos.
🏅 Que las becas prioricen el mérito, el esfuerzo, la asistencia y la excelencia académica, no solo la inscripción.
🏠 Que las familias recuperen su papel fundamental en la formación de valores, límites, respeto y hábitos desde casa.
👨🏫 Que se dignifique la labor docente y se deje de responsabilizar únicamente a la escuela por lo que corresponde construir también en el hogar.
Educar no es solo cuidar.
La escuela enseña, pero la formación comienza en casa.
Si queremos una mejor educación para México, necesitamos compromiso real de todos: autoridades, familias y sociedad.