26/09/2026
Con profundo pesar y consternación, el Consejo Mexicano de Geriatría y Gerontología se une a la pena que embarga a la familia del Dr. Luis Enrique García Salgado, ante su sensible fallecimiento.
Recordamos al Dr. García Salgado no solo como un destacado profesional de la salud, sino como un compañero entrañable, un amigo leal y un docente excepcional. Su partida deja un vacío irremplazable en nuestra comunidad médica y en el corazón de todos aquellos que tuvimos el privilegio de conocerlo y aprender de él.
Luis Enrique poseía el don extraordinario de transmitir alegría con la misma maestría con la que compartía conocimiento. Su vocación por la enseñanza trascendía las aulas; era un mentor que inspiraba, que motivaba y que sembraba en cada uno de sus alumnos la pasión por el cuidado del adulto mayor. Su sonrisa franca y su carisma inigualable iluminaban cada espacio donde se encontraba; era, sin duda, un ser de luz que alumbraba con su presencia.
Quienes tuvimos la fortuna de caminar a su lado en congresos, sesiones académicas y momentos cotidianos, damos testimonio de su generosidad sin límites, de su disposición permanente para tender la mano y de esa capacidad única de convertir lo ordinario en momentos memorables. Su liderazgo fue siempre sereno y humano, guiado por el ejemplo y no por la imposición. Nos enseñó que la geriatría y la gerontología no solo se ejercen con ciencia, sino con el corazón.
Hoy, el Consejo Mexicano de Geriatría y Gerontología lamenta profundamente esta pérdida irreparable. Nos queda el consuelo de su legado: una vida dedicada al servicio, a la educación y a la mejora de la calidad de vida de nuestros mayores. Su ejemplo y su espíritu permanecerán vivos en cada uno de nosotros y en las generaciones de especialistas que formó.
Enviamos un abrazo fraterno, cálido y con mucho cariño a la familia por su enorme pérdida. Que sepan que no están solos; que el mismo Dr. García Salgado que hoy lloramos también supo construir, a través de su trabajo y su amistad, una gran familia profesional que hoy los acompaña y los sostiene.
Pedimos a Dios que les conceda paz, consuelo y fortaleza en estos momentos tan difíciles. Que el recuerdo de su risa, de su entrega y de su amor por la vida sea un bálsamo para el dolor, y que la certeza de haber compartido la vida con un hombre tan extraordinario les brinde consuelo en los días por venir.
Descanse en paz el Dr. Luis Enrique García Salgado. Su memoria será eterna en el corazón de esta institución y de todos sus colegas y amigos.
Consejo Mexicano de Geriatría y Gerontología