07/06/2019
Texto adherido: Acá hace falta explicar un par de cosas. El berrinche de un niño se da generalmente ante la frustración de no saber manejar el miedo, enojo, ira o tristeza, ocasionados cuando no pueden conseguir llegar a cierto fin. Cuando ellos se encuentran en esta fase, no podrán ceder a razones como los adultos maduros podemos hacer. Estos 5 tips son útiles para conseguir que el niño se calme en el momento. ¡OJO! Aceptar su enojo e ignorar el berrinche no es sinónimo de permisividad, como muchos ya lo han creído. Por lo que debes comprender lo siguiente:
1. Aceptar el enojo significa aceptar que el niño se siente de tal forma que aunque no es lo correcto, el adulto comprende sus razones.
2. Ignorar el berrinche permite al adulto centrarse en los motivos reales que han provocado la frustración en el niño. Ésto para no llegar a infantilismos y terminar demostrando superioridad a base de amenazas y golpes.
El objetivo es conseguir que el niño pueda calmarse para luego explicar -el porqué no podemos ceder a sus exigencias-. Mientras el niño esté en berrinche no puede comprender razones por que está totalmente dominado por su parte emocional. Una vez hemos conseguido calmarlo ya podemos abordar el tema de forma responsable.
Lo que se busca con ello es permitirle al niño identificar emociones y motivos razonables del porque los adultos decimos NO a algunas cosas. Cuando la primera opción es golpearlo, cachetearlo, recurrir a la chancla o al cincho, lo que hacemos es provocar que obedezca por miedo y no por razones. Golpeamos su parte emocional afectando severamente su parte racional.