22/08/2026
El arrepentimiento puede funcionar como un mecanismo adaptativo de aprendizaje: comparamos lo ocurrido con lo que habría sucedido si hubiéramos elegido diferente y usamos esa información para ajustar decisiones futuras. Estudios de Nathalie Camille y Giorgio Coricelli mostraron que el arrepentimiento involucra la corteza orbitofrontal y que su experiencia modifica elecciones posteriores; Coricelli y colaboradores observaron además que anticiparlo influye en decisiones futuras.
En ese sentido, arrepentirse no cambia el pasado: ayuda al cerebro a aprender de él.
Fuentes citadas: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15155951/