24/11/2019
Cuando celebramos el equinoccio de otoño, el tiempo de luz y de oscuridad están en equilibrio y cada día la oscuridad gana un minuto más sobre la luz. Esto nos acerca cada vez más al invierno.
Durante esta época del año, El otoño tardío, podemos ver la naturaleza preparándose, cambiando de color, el otoño ya se instaló en la tierra.
Cuando la luz exterior mengua, y hay menos horas de sol, cuando nos adentramos a la Fase Oscura de la Rueda del Año tenemos que recordar que, aunque afuera hace cada día más frío y hay menos luz, la Luz Interior nunca se apaga. Además, si nuestra Luz Interior se junta con la Luz interior de las personas que tenemos cerca, de las personas que queremos, ¡ilumina tanto, tanto! La oscuridad, por tanto, no es algo negativo, algo que pueda darnos temor. No lo es porque nuestra Luz Interior siempre está encendida guiándonos en el camino.
La Fiesta del Farol simboliza la luz alumbrando la oscuridad, la luz interior frente a la oscuridad exterior.
* La oscuridad no tiene por qué darnos miedo, no es mala sino que es necesaria para la Vida.
* La luz siempre está adentro, por más oscuro que esté afuera.
* Nuestra luz nos guía, es nuestro timón interior.
* Juntos alumbramos más.