15/11/2025
A los 18 años, Matteo Paz decidió que no iba a pasar años revisando los datos del telescopio NEOWISE de la NASA como cualquier analista. En cambio, creó un algoritmo de inteligencia artificial capaz de procesar 200 terabytes de información infrarroja y detectar 1.5 millones de objetos variables que nadie había identificado: posibles supernovas, sistemas binarios, agujeros negros en actividad y otros fenómenos celestes que cambian con el tiempo.
Lo logró mientras asistía como alumno a un programa de verano en Caltech, bajo la mentoría del astrónomo Davy Kirkpatrick, quien básicamente le dijo: “Haz algo que vaya más allá de seis semanas”. Matteo tomó la frase casi como un reto personal. Pasó días enteros en una sala oscura, depurando su modelo de machine learning, hasta que su IA terminó haciendo en semanas lo que a equipos completos les tomaría años.
Su hazaña le valió US $250,000 en el concurso científico Regeneron Science Talent Search y la publicación de un artículo como autor único en The Astronomical Journal, un logro casi inédito para alguien de su edad.
Matteo no solo produjo uno de los mapas más grandes de objetos variables en el cielo: demostró que con curiosidad, matemáticas avanzadas e inteligencia artificial, incluso un estudiante puede empujar los límites de cómo exploramos el universo.