16/08/2026
MONTESSORI Y LAS TENDENCIAS HUMANAS
Tanto adultos como niños necesitan satisfacer ciertos impulsos para prosperar y sentirse realizados. La Dra. Montessori identificó estas características y creó un enfoque para el desarrollo humano que respalda estas necesidades humanas.
Lee el artículo en su totalidad para obtener una comprensión más profunda de las tendencias humanas:
TENDENCIAS DEL AULA: UNA ALEGRÍA AGOTADORA, por Julia Volkman
Uno de los grandes descubrimientos de María Montessori fue que todos los seres humanos tienen ciertas tendencias o patrones de conducta.
Sin importar en donde vivamos, sin importar nuestra cultura u origen étnico, todos seguimos las mismas leyes naturales que nos llevan a actuar o reaccionar de una manera específica. Todos estamos impulsados a comunicarnos, socializar, imitar, explorar (somos curiosos), movernos, ser exactos/precisos, concentrarnos, repetir, mantener/descubrir el orden, lograr independencia, alcanzar la perfección, controlar errores, mejorarnos y controlarnos a nosotros mismos (física, intelectual y emocionalmente), y trabajar.
Estas son maneras en las que todos somos similares. Nos unen como una especie.
Como montessorianos, nuestro objetivo es establecer aulas que acomoden y se adapten estas tendencias.
En la práctica, las demandas de nuestros deberes fuera del aula, con frecuencia evitan que hagamos todo lo que nos gustaría. Y así, cuando no podemos hacer tiempo para trabajar en nuestras aulas, los niños son menos pacíficos y nuestros trabajos se vuelven más desafiantes.
De hecho, es la conducta de los niños lo que nos indica que algo falta o anda mal. Así es como sabemos que nuestros entornos necesitan ayuda: el espacio físico o los requisitos logísticos se interponen en los caminos de los niños. Sus tendencias humanas son incapaces de manifestarse plenamente, y comportamientos preocupantes, como rabietas, agresión o timidez, y una incapacidad para concentrarse, tienen lugar.
Cuando trabajamos con niños que exhiben conductas preocupantes, puede ser útil considerar cuál de las tendencias humanas está siendo obstruida.
¿Los niños están libres para socializar, comunicarse, imitar, explorar, moverse, repetir, etc., pueden hacerlo?
¿Nuestros materiales animan o estimulan el movimiento, la precisión, la autonomía?
¿Hay una manera lógica y adecuada de usarlos?
¿El lugar está organizado y libre de desorden?
¿Nuestras rutinas son accesibles?
¿Nuestras rutinas estimulan o inhiben la concentración?
Al observar, ten a la mano una lista de las tendencias humanas. Cuando veas un comportamiento preocupante, mira la lista para identificar cuál es la fuente de la conducta. ¿La dificultad está en el niño o se trata de una dificultad que está en su falta de habilidad para navegar a través de alguna complicación en el ambiente o en la rutina? ¿Los adultos en el ambiente están interfiriendo o estorbando?
Algunas ideas que considerar cuando estés listo para hacer un balance de cómo funciona tu entorno para promover la expresión de las tendencias de los niños:
* MANTÉN LAS COSAS COMO ESTÁN. Al niño pequeño le obsesiona la precisión. Si las cosas son imprecisas en el ambiente, lo va a notar (y con frecuencia te lo va a decir, llamando tu atención al respecto). Eso lo va a distraer de concentrarse en su trabajo. ¿Podrían ciertas cosas necesitar un retoque en su pintura? ¿Las tarjetas están dobladas o descoloridas? ¿Están limpias tus alfombras de trabajo? ¿Bandejas y recipientes son atractivos y dimensionados para el trabajo que contienen? Si todo necesita mantenimiento, empieza con un estante y de ahí sigue al otro, ¡los pasos de bebé pueden ser maravillosos!
* REALZA LA BELLEZA. Cuando nuestros entornos son hermosos, inspiramos la exploración y despertamos el interés de los niños. ¿Tu ambiente incluye adornos sencillos pero atractivos que inspiran? ¿Tus estantes están abarrotados o te dan la sensación de una espaciosa elegancia? ¿Las plantas están en buen estado? ¿El lugar de las mascotas está limpio y atractivo? ¿Hay arte colgado al nivel de los ojos del niño? ¿La habitación se siente espaciosa, luminosa y acogedora? Comienza deshaciéndote del desorden y el exceso de cosas, o al menos guárdalas o cúbrelas con una bonita tela.
* REVISA TUS RUTINAS. A los niños se les debe permitir tiempo y espacio para concentrarse, repetir, moverse y socializar todos los días. ¿Está permitiendo a los niños 3 horas completas cada día para concentrarse en su trabajo sin interrupción? ¿El tiempo en grupo es opcional para los más jóvenes o estás haciendo un círculo obligatorio para todos? ¿Pueden los niños trabajar al aire libre? ¿Los niños están inspirados (no requeridos) para ayudar en el cuidado del aula? ¿Son la gracia y la cortesía, la poesía, la música y la alegría una parte regular de cada día? ¿Son los niños libres de ayudarse a sí mismos y a los demás? ¿Hay suficiente tiempo para que esto suceda?
* MIRA TUS ÁLBUMES DE ENTRENAMIENTO. Mira tus álbumes de entrenamiento. El trabajo que ofrecemos a los niños debe satisfacer sus necesidades de lógica, precisión y autodescubrimiento. Si tienes cosas en tus estantes, que no están en tus álbumes, elimínalas por ahora. Trabaja en embellecer y perfeccionar todo el trabajo básico. Demasiadas extensiones son abrumadoras para el niño y pueden llevarnos fácilmente a distraernos de cubrir lo básico… y realmente pueden saturar los estantes. Cuando estemos listos para añadir alguna actividad o trabajo al aula, podemos dedicar tiempo para escribir exactamente cómo lo presentaremos, y añadir ese escrito a nuestros álbumes.
Estamos sobrecargados de trabajo, mal pagados y agotados, y sin embargo ,podemos encontrar una reserva dentro de nosotros, que nos dé la energía para ayudar a los niños de esta manera. Enfócate en la infraestructura del espacio, muebles, materiales y rutinas. Y luego vuelve a revisarlo, y mira de nuevo.
Al igual que los niños, nosotros también tenemos un deseo de autoperfección y mejora. Al observarnos pacientemente a nosotros mismos, a los niños y al ambiente, y al responder con ajustes pequeños y grandes, honramos nuestra propia humanidad y nuestro deseo de ofrecer a los niños el mejor mundo que podemos darles… y atestiguamos su impresionantemente hermosa naturaleza verdadera.
Este es nuestro trabajo, una alegría agotadora.
JULIA VOLKMAN, guía Montessori y profesora de la Universidad de Harvard.
Texto en español: Educación Montessori . . . . . . . . .
Texto original / Harvard University: https://scholar.harvard.edu/volkman/publications/classroom-tendencies-exhausting-joy
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