12/12/2020
EL HUMOR ES EMANCIPADOR Y ENALTECEDOR
Cotidianamente estamos expuestos a contratiempos, a ataques de la naturaleza y por supuesto, aagresiones de nuestros semejantes. Hay diversas respuestas contra estos embates, están: el desánimo, lamentarse, sentir que tenemos mala suerte, colocarnos como víctimas y la resignación. Por otro lado, podemos tomar actitudes contrarias para amortiguar o contrarrestar el sentimiento de indefensión ante los poderes de la naturaleza, la enfermedad, la muerte, el dolor que deja el semejante en cualquier tipo de relación cuando despliega su violencia contra nosotros, como sucede con algún compañero de trabajo, de la escuela, algún vecino, hasta un familiar o la pareja.
De las maneras que podremos contrarrestar esas agresiones, de donde provengan, está el humor.
El humor es emancipador, en tanto que el sujeto contrarresta la ruina, el desastre con humor, se libera de lo pesado del sufrimiento, de la contrariedad, toma las riendas de la situación, no se deja dominar por lo abrumador y mortificante de algún problema.
Recuerdo un pasaje de la película “La vida es bella”, en la que un padre y su hijo están en un centro de concentración, de exterminio n**i, el padre logra que su chiquillo no advierta lo terrible de ese ambiente y realidad, lo protege, lo salva de esa situación oprobiosa.
Un ejemplo de humor lo da Freud en su ensayo El humor (1927), llevan al cadalso a un forajido para ser ejecutado, un lunes muy temprano y dice “¡Vaya, empieza bien la semana!” con esta frase humorística e ingeniosa, se rescata así mismo del miedo a su muerte próxima.
El humor es enaltecedor, porque el yo del sujeto sale airoso o no se doblega ante el sufrimiento surgido en la realidad por diversas situaciones, en lugar de entregarse al dolor, a la conmiseración, inventa una salida humorística para aminorar el sufrimiento. En vez de sentirse menos, entregarse al dolor relacionado con la ocasión y escenario adverso, el sujeto se sobrepone, protege a su yo, también a su narcisismo, lo exalta, lo engrandece, no se doblega ante la desgracia, aunque sea ilusoriamente sale adelante.
Recuerdo una sentencia que dice: “el sufrimiento es inevitable, pero el dolor es opcional”, algo así sucede con el humor. Pero para elaborarlo se requieren varios ingredientes: inteligencia, podría decir que un don para poder construir el humor, sea en uno mismo o en otro sujeto, con la opción a que los demás disfruten del mismo y logren reír, pero sucede que hay personas que ni siquiera disfrutan el humor de los demás, y menos construyen el propio.