06/03/2020
Acabamos de pasar inscripciones.
Uno de los requisitos es llenar la hoja de admisión.
La primera pregunta por contestar no sólo nos define; busca con ella mostrar a los responsables de nuestros pequeños que nuestra enseñanza bíblica no será una opción; será una realidad en el diario vivir de los niños.
¿Qué buscamos con ello? Que en los corazones de los niños germine la Semilla de la fe.
¿Qué es fe? ¿Cómo podemos definir la fe? ¿Es un sentimiento? ¿es un salto al vacío? ¿es un tranquilizante ante mis problemas?
Nosotros buscamos desarrollar en el niño mucho más que esto. Al ofrecerles enseñanzas bíblicas, buscamos que su fe este fundamentada en la Sabiduría que desciende de Dios para que sea una fe sólida, cimentada en Dios y así puedan avanzar seguros hacia la meta última de sus vidas.
Sembramos Semillas del Conocimiento de Dios en sus corazoncitos para hacer germinar en ellos frutos que permanezcan para siempre.
Sembramos para que puedan confiar en Dios en todos los eventos de sus vidas.
Sembramos para que vivan vidas con Propósito Divino.
LA CONFIANZA: UNA ACTITUD NATURAL
Tú, ¿en qué o quién confías?
El mundo de hoy cuestiona muchas veces a las personas que creemos en La Palabra de Dios. Se nos considera ingenuas, ilógicas, supersticiosas, fanáticas.
Tanto para hombres y mujeres de nuestro tiempo resulta difícil creer en algo o alguien que no podemos ver con nuestros propios ojos y tocarlo con nuestras propias manos.
Creer y confiar en la palabra de otra persona es, sin embargo, algo natural y cotidiano; ni siquiera el más convencido ateo podría considerarse un incrédulo absoluto, pues cada vez que adquiere un producto o un alimento confía en las personas que lo han elaborado.
Tal vez no creerá en Dios, pero en lo cotidiano "creerá" en muchísimas cosas y personas sin estar constantemente analizando las razones para hacerlo.
Por ejemplo, cuantas veces creemos, sin cuestionar, lo que dicen los noticieros, las películas o los diarios.
Más aún, le creemos a las personas que amamos, o a quienes les reconocemos cierta autoridad, sin tener que estar verificando constantemente lo que nos dicen. Sería realmente imposible vivir si dudásemos de todo lo que se nos dice hasta que sea demostrado. El mundo, es un sentido, se paralizaría.
El Renuevo en Genesis, al ofrecer la Palabra de Dios, estamos provocando que los corazones de todos los que la reciben, pongan su confianza en Dios.
El mundo y su desorden irá en aumento. Nosotros buscamos que los niños el día de mañana puedan "hacer uso" de su fe en Dios para todos los eventos de sus vidas.
Un agente de editorial de libros reconocida nos dijo "he visitado 200 escuelas y ustedes son la única que esta ofreciendo La Palabra de Dios a los niños"
Una en 200 es un número muy significativo.
Podrán nombrarnos "ingenuos, soñadores, supersticiosos, etc" la última palabra la tiene Dios.
Por hoy seguimos "un día a la vez"
15 años sembrando semillas del conocimiento del Amor de Dios en los corazones de los niños...