27/02/2021
EL ARTISTA MUTILADO
Alejandro Jodorowsky
Chile
En el país de los mediocres nació un artista. Su necesidad de expresión era esencial y pronto encontró un viejo piano en el que llegó a tocar sublimes conciertos. Su perfección como pianista despertó tal envidia que pronto los ciudadanos, por medio de calumnias, se las arreglaron para meterlo preso y ahí en la cárcel, cortarle el brazo derecho.
El manco sufrió un tiempo, pero luego su mundo interior lo hizo reponerse y comenzar, con una mano, a fabricar pasteles que eran obras maestras de forma, gusto y color. Los mediocres hicieron que le cortaran el otro brazo. Así, mutilado, el artista no se dio por vencido y se convirtió en un gran bailarín.
¡le cortaron la pierna derecha! El cojo se encerró en un cuarto y con telas, óleos y pinceles aprendió a pintar con un pie. El único público que este creador tenía, eran los niños porque en sus corazoncitos no entraban los celos y eran capaces de aceptar el valor de otro.
¡Los resentidos le cortaron la pierna izquierda! ¡Se dedicó a cantar ópera!¡ Le cortaron la lengua! ¡Tomó entre los dientes un pincel y creó dibujos fantásticos! ¡Le arrancaron los dientes! Consiguió una máquina de escribir, y golpeando las teclas con la nariz escribió odas, sonetos, cuentos y novelas; la literatura le entregó su misterio.
¡Le arrancaron la nariz! Rodó entonces sobre polvos de colores y con el cuerpo juntado, frotándose contrala tela, hizo maravillosos cuadros abstractos. ¡Los rabiosos no soportando más, lo asesinaron!
En su testamento dejó una orden que los niños del pueblo, cuando llegaron a jóvenes ejecutaron religiosamente; con sus tripas fabricaron cuerdas de violín, con su piel extendida hicieron un tambor; con sus huesos flautas; con sus cabellos una funda para armónica y con sus demás restos molidos, obtuvieron celulosa para el más blanco papel, en donde imprimieron sus bondadosos versos. Esos escritos e instrumentos eliminaron algo de la mediocridad del país...
Al final que somos, si no arte.