06/10/2026
Cuando hacemos todo por nuestros hijos pequeños, sin querer les mandamos un mensaje: tú no puedes. En cambio, cuando les damos la oportunidad de intentarlo, aunque salga imperfecto, crece su confianza y su sentido de responsabilidad.
Un truco que ayuda mucho: la noche anterior, deja que elija entre dos conjuntos y acomódenlos juntos en una silla, en el orden en que se los pondrá. Por la mañana solo tiene que seguir la fila. Si sale con los calcetines disparejos, ¿de verdad importa? Celebra que lo hizo él. San Juan Bosco decía que hay que hacer amar lo que se pide; un niño que se siente capaz ama crecer. ¿Qué tarea podría hacer tu hijo solo que hoy todavía haces tú?