Nicolás De la torre Calderón

Nicolás De la torre Calderón

Compartir

tus comentarios y aportaciones son valiosas, esta página esta en proseso y creciendo. saludos a to

20/12/2017

27 Del Mar a la Montaña
El abrazo del mar
Las olas que llenaban de quieta inmensidad…
Traían la caricia de amor infinito
y en el alma bordaron
sueños de eternidad.
Sumergirse en el mar
es saborear la sal
y respirar bondad,
cerrar los ojos y después llorar
nuestra efímera vida
tan breve y tan lejana del cielo y de la mar.
Sólo este amor tan grande
puede vaciarlo el mar
en la playa escondida donde una co**ha
espera aprisionar todo el rumor del mar.
Sal y viento del mar
salpican de esperanza
esta vida que es nada
frente al mar.

Samuel Bernardo Lemus

Olas, espuma y gaviotas
Maruata

20/12/2017

Alquiler de belleza

Nos robaron el cuerpo,
nos quitaron el alma
y dimos el permiso a que nos pongan
en el escaparate
de todas las miradas.
Dios nos hizo belleza a mar abierto
y en el largo sonido que dan los caracoles
nos llevó hasta la playa.
Ahí nos dio en la piel
la gaviota de luz que rompe el cielo
por bañarse en el mar
cada mañana.
De todos los rincones
se trajo la belleza
y nació la mujer.
Desgarremos la red de las palabras
y volvamos al mar,
donde el sol de la tarde
destruye la raíz de la amenaza
y Aquel que nos hiciera a la belleza
ha de pulir de nuevo nuestra barca.

Vicente Girarte Martínez

Rocas y espuma
Faro de Bucerías

19/12/2017

Mar
Al cielo la magnitud de tus olas
arrancan los crepúsculos más bellos
y risueños ríos caen a tus olas,
incansable nos cantas tus arrullos.
Mar, inspiras al arte y al amor,
el rumor de sinfonías inconclusas
mitigan de tu majestad el temor,
música de incógnitas bellezas.
En cantiles y rocas el sol brilla,
las arenas lo piden en sus playas
sus espumas sin sol también son bellas.
Agua materna, eres vientre del mar,
infinita creación hay en tu seno,
olas de amor, las aves cantan a su mar.

José Villa Moreno

Puente y rocas
Faro de Bucerías

16/12/2017
16/12/2017

Introducción
Del Mar a la Montaña

La creación artística de Nicolás de la Torre Calderón, al contemplarla, nos hace viajar hacia los lugares más hermosos de la tierra michoacana, de nuestro México querido y del mundo entero, sobre el carruaje de la imaginación para deleitarnos con los paisajes de la montaña, de las grandes ciudades, de los caseríos humildes, de la inmensidad del mar con sus olas acariciando las rocas y salpicando a las juguetonas gaviotas; paisajes arrancados de la naturaleza por las manos prodigiosas del artista que ha sabido darles vida a sus creaciones con los maravillosos pinceles que juguetean, en todo momento, con la policromía de su pensamiento. La conjugación del arte literario con la pintura artística, hace resaltar la belleza, el sentimiento y la inspiración en cada una de las páginas de esta publicación que presenta la poesía de grandes poetas y las pinturas maravillosas de Nicolás de la Torre, quien plasma en ellas, por lo general, paisajes de los rinconcitos más pintorescos y bellos de la geografía michoacana, aunque, debo decirlo con satisfacción y orgullo, este artista michoacano domina todos los géneros pictóricos, así como las técnicas al óleo, fresco, pastel, tinta, acrílico y acuarela; mostrando una gran preferencia por esta última puesto que esta técnica tiene como base, al igual que la vida: el agua.
Es por ello que apreciamos infinidad de acuarelas en las que retrata la majestuosidad del mar en todas sus manifestaciones, así como, los cautivadores lagos en armonía con la naturaleza, todas ellas, impregnadas del amor por su tierra.
Nicolás de la Torre, no solamente ha recorrido su estado para pintar las bellas imágenes que observa a su paso, sino que, también ha sido un gran maestro que a lo largo de su vida, ha trabajado en instituciones educativas transmitiendo sus conocimientos con dedicación y entrega, su vocación de servicio y su calidad humana son un ejemplo a seguir y un ejemplo de vida; sus alumnos lo ponen de manifiesto, puesto que, muchos de ellos son ahora excelentes artistas en; la pintura, la escultura y la restauración; artes plásticas que nuestro artista domina a la perfección.
Al recorrer las páginas de este libro nos deleitamos con obras tan fantásticas que hacen vibrar nuestro ser, como el Faro de bucerías en el que se observa el furor del mar golpeando Las Peñas que se levantan majestuosas entre Rocas y espuma que retratan a La novia del pescador vestida de blanco y que en momentos se transforma en Costa brava con sus enormes Olas, espuma y gaviotas que vuelan A la orilla de un palmar A pleno sol y, en los pueblos michoacanos un Jardín con Fuente y palmera. En el hojear con avidez las páginas del libro y, extasiados de emoción, contemplamos acogedores Jacales en los pueblos donde se encuentra la típica Fonda; en otros, un Ingenio azucarero rodeado de algún Río y puente, que en el correr serpenteando la montaña o el Volcán, forma multiformes cascadas como Los Chorros del Varal. Dentro de la gran cantidad de motivos pueblerinos impresos en el libro, nos place ver algún Templo gótico o una Catedral inconclusa; otros con Tabachín y torre y otros más con Templo y soportales; muchos de ellos cuentan con fantásticos lagos como el Lago de Camécuaro que tiene Sabinos en el lago, en los cuales hay Niños jugando en el manantial; así mismo, vemos alguna Panorámica o algún Puente viejo entre el paisaje que nos hace sentir En el paraíso, sobre todo, aquel Puente en el Cupatitzio que refleja la exuberante vegetación, para, al cambiar de hoja, trasladarnos en un viaje imaginario hasta la Desolación para observar solamente Rocas y volcán, hasta llegar a las poblaciones donde la gente descansa en la plaza Bajo los tamarindos observando la Carretera-calle, la Fuente y el Arbotante; a la vez, no dejaremos de mencionar las fascinantes estampas de Pátzcuaro como: su Esquina y templo-hospital, el Templo del Sagrario, el Primitivo Colegio de San Nicolás y La pila del Toro, entre otros, para concluir con una serie de acuarelas sobre la belleza colonial de la señorial Morelia que nos invita a realizar un recorrido por el Templo de San José y, después desplazarnos al Atrio del Santuario de Guadalupe, recrearnos con el apacible Jardín y Monumento a Morelos, pasando después por la Calzada y Santuario de Guadalupe para retirarnos rebosantes de alegría al Jardín de las Rosas y refrescarnos con la brisa acariciante de la Fuente en el jardín. Esta son algunas de las obras—mencionadas anteriormente—que tiene impresa la magia del talento de Nicolás de la Torre Calderón, artista que tiene el don de jugar con los colores y dar vida a sus lienzos, plasmando en ellos, la fantasía y el romanticismo de su patria chica, aparte del sortilegio indescriptible de ese juego de luz y sombra, perspectiva y colorido que les dan una belleza incomparable.
Esta es, parte de la inmensa creación pictórica del hombre que ha dedicado su vida a la pintura artística, a la escultura y a la restauración de obras de arte antiguo, ganándose con esto, el reconocimiento de funcionarios de gobierno, de instituciones públicas, privadas y educativas, pero, sobre todo, del pueblo michoacano; este es el hombre: sencillo, humilde, de un alto fondo moral y sentido intelectual a toda prueba; así es Nicolás de la Torre Calderón.

Profr.GustavoMadrigalLépiz.

16/12/2017

PRESENTACIÓN
Del Mar a la Montaña

Itinerar en la obra del maestro Nicolás de la Torre permite no sólo una contemplación de etapas creativas, géneros y temas pictóricos, sino la oportunidad de admirar y reconocer los rasgos identitarios del inconmensurable mosaico patrimonial de México, ello a través de sus matices locales, regionales, escenarios geográficos e indómitas orografías. En este sentido, el hecho de capturar la naturaleza y la física del mundo no es tarea menor, implica una mirada pertinaz que haga posible trasladar determinado sitio o lugar a la estructura formal de una obra artística. Nicolás de la Torre nos ofrece en estas páginas su vena sensible y talento innato, lo cual refrenda una vocación dedicada tanto a la enseñanza como al oficio artístico; un hombre quien se sabe poseedor de la misión encaminada a educar mediante el arte y las humanidades.
Como parte de profundas empatías con movimientos y corrientes desarrollados a lo largo de la historia del arte, De la Torre manifiesta en su vasta producción pictórica una línea estilística que ha transitado y asimilado características del simbolismo, expresionismo, cubismo y surrealismo, adaptándolas a temáticas muy personales, como pueden ser metáforas existenciales, ambientes ilusorios o bien, denuncias sociales, sin embargo, son sus obras de paisaje, ejecutadas principalmente en acuarela, donde es posible apreciar un depurado empleo y dominio de la técnica aplicada a cada composición. La tradición del paisajismo mexicano ha sido, por demás, soporte documental, testigo y nota distintiva en la búsqueda y construcción de la identidad nacional.
Como breve margen histórico, resulta necesario hacer hincapié en que el acervo de este género comenzó a tomar notables bríos a partir del arribo de exploradores y artistas extranjeros a nuestro país durante el siglo XIX, las obras de este periodo dan testimonio sobre los tipos, usos y modos de vida en la pirámide social de la época, asimismo, encontramos vistas a cielo abierto de vestigios arquitectónicos mesoamericanos, elevaciones, valles y espacios acuíferos representados con fines de estudios científicos. Destacan por su aportación a este género y, en una primera fase, nombres como el de Claudio Linati, Jean Fréderic Waldeck, Jean Baptiste Louis, barón de Gros, Daniel Thomas Egerton, Johann Moritz Rugendas y Car Nebel. Todos ellos dejaron registro de su fascinación por viajar en el mapa mexicano, siendo la belleza insitu del paisaje lo que, finalmente, formará parte de las categorías estéticas en la pintura mexicana. Desde luego este desarrollo quedaría inconcluso sin mencionar la reorganización de la Academia de San Carlos en1843 y la llegada de profesores como Eugenio Landesio quien se convirtió en figura señera del paisajismo decimonónico. Su influjo fue determinante en el estilo individual de artistas como Luis Coto, Gregorio Dumaine, José Jiménez y José María Velazco, cuyas obras culminaron en un preciosismo clásico y protagonismo absoluto del color en todas sus gamas. Tras consolidarse una escuela paisajística mexicana, el sentimiento nacional seguía germinando e ilustrando álbumes como los realizados por Casimiro Castro y Luis Auda; igualmente, se agitaban pinceles encaminados a plasmar inquietudes plástico formales propias del cambio de siglo, de este modo sobresalen los nombres de Joaquín Clausell, Gerardo Murillo “Dr.Atl” y Luis G. Serrano, entre otros más, quienes inauguran otra etapa artística en la literatura del arte mexicano, la cual llegará a su auge con los muralistas. Para ese momento el paisaje se había convertido ya en un emblema nacional. Dentro de esta escuela y como tema imprescindible, la obra de Nicolás de la Torre nos hace evocar el devenir en que se cultivó el paisajismo como espejo de una naturaleza pródiga y contrastante en todos los aspectos. Esta selección de obra posee además un aderezo especial, meditaciones con tintes líricos donde los trazos y colores se trasfieren a la palabra escrita, potenciando así la plasticidad de cada obra.
El repertorio de imágenes despliega un aire provincial que se rompe en calles, plazas y monumentos de distintas ciudades y poblados michoacanos, el mérito radica aquí en la manera de utilizarlos efectos de luz y transparencias que la acuarela permite; los objetos, figuras y demás elementos parecen desfragmentarse, mientras tanto, los planos de profundidad se difuminan en manchas que la retina reconstituye en líneas del horizonte.
Son obras vivas porque en ellas existe movimiento y quietud, ya sea en las diversas perspectivas del paisaje urbano donde dominan las torres, cúpulas y portales en que transcurre el trabajo y la andanza cotidiana de los pobladores.
Así también, hallamos estampas en que el hombre cohabita con la naturaleza uniéndose ambos con total plenitud.
En este caso los detalles de la vegetación se armonizan en juegos de claridades y sombras que equilibran la composición.
Cada tonalidad no es un azar, intervienen la precisión y cálculo exacto al aplicar el pigmento acuoso, máxime si se quieren lograr finas texturas o reflejos, cualidades visibles en obras donde domina el agua espumosa del mar, del río o el lago; destacan al mismo tiempo parajes cuyos primeros planos advierten la dignidad del labriego y sus faenas, aquí la melancolía es reemplazada por la rústica serenidad de las brumas campestres.
El colofón de esta muestra lo brinda Morelia iluminada por el sol del mediodía; portadas de iglesias y jardines del pasado virreinal llegan a nuestros ojos, no quizás como son en realidad, sino abocetados en contornos y zonas cromáticas que envuelven cuerpos planos y volúmenes en tres dimensiones; el todo configura una imagen coetánea, familiar e inmediata reiterando el orgullo de su autor hacia la tierra natal.
Nicolás de la Torre define su quehacer artístico de la siguiente manera: “Es una obra de vivencias; es lo que siento, lo que gozo, lo que me nace… Yo no imaginaba que la vida me llevaría por el camino a ser pintor”.
De este modo, el maestro nos permite acceder a su universo interior, una pauta de cómo podemos renovar la capacidad de asombro ante nuestro lugar de origen, donde el convite visual y la grandeza de su historia se fusionan a través del arte.

Francisco Bautista Rangel
Morelia, Michoacán, 4 de septiembre de 2011

11/12/2017

En un ambiente cálido y de exuberante vegetación de tierras Michoacanas "La Espera" se interrumpe con la alegre presencia del esperado.

11/12/2017

En la ciudad de Morelia, Michoacán se encuentra esta pequeña iglesia dedicada a la Virgen de Lourdes, la cual se encuentra franqueada por el Acueducto, uno de los emblemas de la capital Michoacana

11/12/2017

Hola, una disculpa por mi ausencia y agradezco a todos y cada uno por sus mensajes y visitas a esta, un fuerte abrazo Dios los bendiga.

Cabildo otorgará Presea Generalísimo Morelos a dos recipiendarios - Quadratín 17/05/2016

https://www.quadratin.com.mx/sucesos/Cabildo-otorgara-Presea-Generalisimo-Morelos-dos-recipiendarios/


MORELIA, Mich., 16 de mayo de 2016.- Por unanimidad, el Ayuntamiento de Morelia determinó que el pintor internacional, Nicolás de la Torre Calderón y el Comité de Morelia Patrimonio de la Humanidad, fueran los ganadores de la Presea “Generalísimo Morelos”, galardón que será entregado el próximo 18 de mayo en Sesión Solemne al filo de las 11 horas en el patio del Palacio Municipal.

El texto original de este artículo fue publicado por la Agencia Quadratín en la siguiente dirección: https://www.quadratin.com.mx/sucesos/Cabildo-otorgara-Presea-Generalisimo-Morelos-dos-recipiendarios/

Este contenido se encuentra protegido por la ley. Si lo cita, por favor mencione la fuente y haga un enlace a la nota original de donde usted lo ha tomado. Agencia Quadratín. Todos los Derechos Reservados © 2016.

Cabildo otorgará Presea Generalísimo Morelos a dos recipiendarios - Quadratín Los ganadores son Nicolás de la Torre Calderón y el Comité de Morelia Patrimonio de la Humanidad.

Photos 16/11/2015

Exposición
RETROSPECTIVA
30 de noviembre 18:00 hrs.

¿Quieres que tu escuela/facultad sea el Escuela/facultad mas cotizado en Morelia?

Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.

Localización

Categoría

Página web

Dirección


Avenida Madero Ote 1044
Morelia