Modelo Educativo
El Proyecto del modelo educativo del Colegio el Unicornio Azul se basa en una filosofía humanista – constructivista, importante por lo tanto que trabajemos en conjunto maestros, padres de familia y nuestros pequeños alumnos para impulsarlos a lograr sus metas. Es por esto, que trabajaremos el desarrollo de competencias, pues el plan de estudios se entiende como competencia al dese
mpeño que resulta de la movilización de conocimientos, habilidades, actitudes y valores así como de sus capacidades y experiencias que realiza un individuo en un contexto específico, para resolver un problema o situación que se le presente en los distintos ámbitos de su vivir. El proyecto del Colegio nos involucra a aprender más sobre nuestra Inteligencia Emocional para aplicarlo en nuestra vida diaria y profesional pues sabemos que la inteligencia en parte la heredamos pero en su mayoría la desarrollamos. Las concepciones de la inteligencia han ido evolucionando; desde la monolítica (Binnet-Simon), donde surgen los test que sólo medían la inteligencia lógico matemática y la lingüística; la factorial, que consideraba al intelecto compuesto por varios factores (Spearman-Thurnstone), la centrada en el funcionamiento cognitivo (Piaget, Vigotsky, Brunner, Wallon; enfoque evolutivo), (Eyserneck, White, Catell; enfoque cualitativo), y en la evolución y desarrollo de la inteligencia, en cómo la mente registra, almacena, procesa la información; y cuál es su origen biológico y psicológico. Se comienza a relacionar aprendizaje y desarrollo, se toma en cuenta la cultura y las relaciones con los demás, pero no tomaban en cuenta otras capacidades del individuo que se consideraban excepcionales y que no se originan sólo de la cognición. La teoría de las inteligencias múltiples surge del proyecto Zero en 1979, cuyo fin es comprender, promover el aprendizaje, el pensamiento y la creatividad en las artes y otras disciplinas en los individuos. Gardner propone una serie de inteligencias independientes entre sí, siendo cada una un sistema en si mismo más que un aspecto de un sistema mayor, que incluyen las áreas relacionadas con las artes, y habilidades sociales además de la lógico matemática y lingüística. Esta teoría se centra en la persona, expresa que cada individuo posee diferentes tipos de inteligencias y cada una de ellas nos brinda diferentes características propias para el aprendizaje, que sobresalen unas más que otras y combinándolas de diferente manera y de acuerdo al desarrollo potencial intelectual, cambia muestra actitud frente al aprendizaje. Según Gardner, la inteligencia es la capacidad para resolver problemas de la vida, la capacidad para generar nuevos problemas a resolver y la habilidad para elaborar productos u ofrecer servicios de gran valor en un contexto cultural determinado, es dinámica, está en constante crecimiento, puede ser mejorada y ampliada, es un fenómeno multidimensional que está presente en múltiples niveles de nuestro cerebro, mente y sistema corporal. Esta teoría nos ofrece nuevos elementos que pueden facilitar la detección, la evaluación de las habilidades de los niños así como la manera de potenciarlas y promoverlas para que el desarrollo del área bio-psíquico, sociocultural incluyendo las emociones del individuo sea integral. La perspectiva constructivista del aprendizaje puede situarse en oposición a la instrucción del conocimiento. En general, desde la postura constructivista, el aprendizaje puede facilitarse, pero cada persona reconstruye su propia experiencia interna, con lo cual puede decirse que el conocimiento no puede medirse, ya que es único en cada persona, en su propia reconstrucción interna y subjetiva de la realidad. Por el contrario, la instrucción del aprendizaje postula que la enseñanza o los conocimientos pueden programarse, de modo que pueden fijarse de antemano los contenidos, el método y los objetivos en el proceso de enseñanza. La diferencia puede parecer sutil, pero sustenta grandes implicaciones pedagógicas, biológicas, geográficas y psicológicas. Por ejemplo, aplicado a un aula con alumnos, desde el constructivismo puede crearse un contexto favorable al aprendizaje, con un clima motivacional de cooperación, donde cada alumno reconstruye su aprendizaje con el resto del grupo. Así, el proceso del aprendizaje prima sobre el objetivo curricular, no habría notas, sino cooperación. Por el otro lado y también a modo de ejemplo, desde la instrucción se elegiría un contenido a impartir y se optimizaría el aprendizaje de ese contenido mediante un método y objetivos fijados previamente, optimizando dicho proceso. En realidad, hoy en día ambos enfoques se mezclan, si bien la instrucción del aprendizaje toma más presencia en el sistema educativo.