25/08/2026
Hay una versión de ti que sigue viviendo en ese momento.
La que se quedó ahí, en esa habitación, en esa conversación, en ese instante exacto donde algo se rompió. Han pasado años. 𝗣𝗲𝗿𝗼 𝘂𝗻𝗮 𝗽𝗮𝗿𝘁𝗲 𝗱𝗲 𝘁𝘂 𝗰𝘂𝗲𝗿𝗽𝗼 𝗻𝗼 𝘀𝗲 𝗲𝗻𝘁𝗲𝗿𝗼́.
𝗘𝘀𝗼 𝗲𝘀 𝗲𝗹 𝘁𝗿𝗮𝘂𝗺𝗮: un pedazo de tiempo que tu sistema nervioso nunca terminó de cerrar. Y por eso reacciona hoy como si siguiera pasando ahí, aunque tu mente sepa que ya terminó.
El perdón no es olvidar. Tampoco es decir "no importó" cuando sí importó.
𝗣𝗲𝗿𝗱𝗼𝗻𝗮𝗿 𝗲𝘀 𝘃𝗶𝘀𝗶𝘁𝗮𝗿 𝗲𝗹 𝗽𝗮𝘀𝗮𝗱𝗼, 𝘆 𝘃𝗼𝗹𝘃𝗲𝗿 𝗮𝗹 𝗽𝗿𝗲𝘀𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗲𝗻 𝗽𝗮𝘇.
Es entrar a esa habitación una vez más, pero esta vez sin quedarte atrapado. Mirar lo que pasó, sentirlo completo, y salir de ahí distinto. Con el pasado en su lugar. Con tu energía de vuelta, contigo, en el ahora.
Porque cada gramo de rencor que cargas es una parte de ti que sigue viviendo allá atrás, en vez de aquí, 𝗲𝗻 𝘁𝘂 𝘃𝗶𝗱𝗮 𝗿𝗲𝗮𝗹.
¿Qué pasado sigues visitando sin querer? Cuéntamelo en los comentarios. Y si sientes que esta reflexión te tocó, compártela con alguien que todavía está cargando algo que ya puede soltar.
𝗙𝘂𝗻𝗱𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗗𝗲𝘀𝗽𝗲𝗿𝘁𝗮𝗿 |