02/06/2026
EL PARTIDO COMO ESCUELA: RECONSTRUIR MORENA DESDE LA FORMACIÓN Y LA BASE
Morena tiene muy poca historia como partido y cuando AMLO logra la presidencia, el partido se vacía porque los mejores cuadros, los actores políticos que tienen mayor claridad en el proyecto de nación, se van al gobierno. En consecuencia nos queda un partido muy débil y viene la tarea de reconstruir nuestro partido, pues en la vorágine de sumar para lograr el objetivo, ingresó gente con intereses muy particulares que no ven la política como un servicio al pueblo sino mas bien para servirse.
La salida de Luisa María y la llegada de Ariadna Montiel obedece claramente a que el partido se estaba aburguesando y era urgente que retomara su papel preponderante, que es el de organizar a los militantes y continuar con el movimiento de la cuarta transformación.
Muchos de los dirigentes actuales no ven la formación como algo fundamental, sostienen "yo no me he formado y mira he llegado a ser diputado", piensan que la formación no es tan necesaria. Alguna vez una dirigenta criticó las escuelas de formación política porque estaban formando "gente crítica".
La izquierda necesita un partido que sea centro de formación política, centro de formación de cuadros, algo que no se hizo en Brasil y en Bolivia y que tuvo sus consecuencias; no debemos permitir que pase en México, todas las Secretarías tendrían que tener sus propias escuelas de formación, donde se eduque a los funcionarios en el nuevo horizonte y que eso sea requisito para el ascenso profesional, de manera que sean los mejores elementos quienes nos gobiernen.
En conclusión el pueblo no puede ser abandonado a su suerte, no puede ser desplazado, ¿cómo podrías formar políticamente a madres de barrio? si no es a partir de darles insumos prácticos que le sirvan en su vida diaria, cómo por ejemplo, cursos de cocina, promover alimentación consciente, cursos para aprender tejido artesanal, fomentar la recuperación de la artesanía popular, actividades que son básicas y fundamentales no solo para sobrevivir sino para rescatar la identidad y conciencias nacionales.
Se puede empezar a generar y relacionar comunidad, producción y formación política; para esto se requiere la transformación de la idea misma del partido como un ente solo político. El concepto de partido tendría que ser algo mucho más expansivo, como un centro auténtico de formación integral en todos los sentidos.