13/01/2024
De regreso a la rutina…
De la misma manera que hablaba de la ambivalencia y polaridades que nos toca enfrentar en la época de fiestas en mi post anterior, de alguna manera nos toca enfrentar este tipo de polaridades al regresar a la rutina. Para muchos, las vacaciones son necesarias, pero al final, anhelamos el regreso a la normalidad. Cuando regresamos a la rutina y nos encontramos de nuevo corriendo de un lado a otro entre escuelas, terapias y demás compromisos, nos preguntamos ¿no era esto lo que queríamos? Estoy convencida que esta contradicción mental por la que pasamos es completamente válida y normal.
En la paternidad en general, nos enfrentamos a este constante ir y venir, que puede resultar agotador, especialmente cuando sumamos las necesidades adicionales de nuestros hijos. Para muchos de ellos, el desajuste de las vacaciones no acaba con las vacaciones, sino que los estragos, los rezagos y ese reacomodo, toma un poco más de tiempo.
En nuestro caso, esto ha ido evolucionando con el tiempo y conforme Patricio ha ido creciendo, pienso que está más habituado a cómo funcionan las cosas y el lunes al regreso a clases se bajó del carro muy contento, independientemente de algunos retos que estamos enfrentando desde antes de las vacaciones, estoy convencida que le urgía estar más ocupado y regresar a sus actividades! Sin embargo, he escuchado a otras mamás hablar de los desafíos que han enfrentado al regreso a clases, a pesar de las estrategias de anticipación y preparación. Recordé lo difícil que fue para nosotros por mucho tiempo cuando Patricio era más pequeño y esos mensajes o llamadas de la escuela o terapia informándonos sobre su desregulación, ansiedad y desorganización después de las vacaciones. Continuación siguiente post…