09/09/2026
A veces las personas confunden apoyar los sueños de sus hijos con intentar vivir a través de ellos lo que tú no viviste.
Pero hay una gran diferencia.
Yo no necesito recuperar ninguna etapa de mi vida a través de mis hijos. Mi infancia fue mía y la de ellos les pertenece a ellos.
El fútbol no fue un sueño que yo puse en sus cabezas.
Ellos lo escogieron, ellos lo aman y ellos son felices jugándolo.
Yo solamente decidí que, mientras esté en mis manos, nunca les faltará alguien que crea en ellos.
Sí, manejo horas para llevarlos a entrenar.
Sí, sacrificamos tardes y fines de semana.
Sí, muchas veces llegamos tarde y terminamos cenando en el carro.
Sí, organizamos gran parte de nuestra vida alrededor de entrenamientos, partidos y torneos.
¿Y saben qué? No me pesa.
Prefiero mil veces verlos detrás de una pelota, corriendo, sudando, cayéndose y volviéndose a levantar, gastando toda esa energía en algo que aman, que verlos pasar su infancia detrás de una pantalla o una cámara.
Porque mientras ellos creen que solamente están jugando fútbol, también están aprendiendo disciplina, responsabilidad, compañerismo, perseverancia y a manejar tanto las victorias como las derrotas.
Y lo más importante: SON FELICES.
No estoy criando futbolistas para cumplir un sueño mío.
Estoy criando hijos que sepan que cuando tuvieron un sueño, su mamá jamás fue la primera persona en decirles que era demasiado.
Tal vez algún día dejen el fútbol.
Tal vez continúen toda su vida.
Eso lo decidirán ellos.
Pero jamás podrán decir que mamá no estuvo ahí.
Y si estar presente, celebrar sus logros, llevarlos a cada entrenamiento y sentir orgullo por ellos me convierte en una madre “intensa”…
entonces qué bonito privilegio ser intensamente su mamá. ❤️⚽