31/10/2024
El campo santo de Morelia cuidado siempre estuvo, por el compañero combativo que es el maestro Hugo.
Un compa que mucho grita, es miembro de mucha lucha y por eso se distingue, ya saben que les hablo de Calusha.
Andaba gritando La Llorona, no entendía muy bien lo que decía, pero creo que mencionaba al maestro César García.
Una calavera iba corriendo y gritando ¡ya me hago, ya me hago! creo no alcanzó a llegar a donde iba, era el maestro D**o.
La muerte andaba buscando, tratando de encontrar a un tal Samuel, andaba equivocada esa huesuda, al que encontró fue el maestro Daniel.
Mucho se quejaba La Llorona de tanto dolor y dolor, buscaba a alguien que la curara, creo era a W***y el Doctor.
Alguien pasó por el cementerio y una botella de mezcal dejó, a mí no me engañan, el maestro Eleuterio por allí pasó.
Eran las 12:00 de la noche, nadie me lo va a creer, estaba sentado en una tumba, era el maestro Martel.
Mucho miedo me dan esos mu***os que andan por ahí, se lo dije a la maestra Isis y que se suelta a reir.
La calavera iba riendo y feliz, parece que ya había encontrado al maestro Luis.
La muerte andaba perdida por las calles de Coalcoman buscando a una maestra llamada Lupita Román, pero la que vivía cerca de ese lugar y mucho se escondía, era la gran maestra Luz María.
En pátzcuaro Michoacán anda un espíritu catrín y mucho se le parece aquel maestro Martín.
Los vampiros Osciel y Octavio a toda la gente querían ch**ar y se vinieron al sindicato a ver a quién podían encontrar, no contaban que los vampiros Virgilio y Salud, adelantados estaban ya, habían chupado a varios y hasta el maestro Saúl que andaba por ahí.
La calaca reía y reía, hasta la panza le dolía, porque vien savia que por el maestro Victor venía.
La huesuda se llevó al maestro W***y que nuca olvidaremos, porque siempre entonava el himno venceremos.
Alfaro, Alfaro ya te toca, en el panteón tu huesuda espera, no más libros, no más plumas, solo silencio y calaveras.