26/02/2018
Para la edad de 3 años los hijos han acumulado 26,280horas de convivencia con familiares, esto es más que las 19,008 horas que pasarán en la escuela durante toda su Educación Básica.
Si su hij@ está en la adolescencia, comenzará a tomar clases por horas. Dentro de los 3 años de secundaria, solo se pasa el 18% del tiempo en la escuela, 4,730 horas en total. Las matemáticas, por ejemplo, se imparten 1 hora diaria, si el ciclo escolar es de 200 días, convivirá 200 horas con los docentes de matemáticas. 600 horas durante los 3 años. 600 horas de 4,730 horas que dura la secundaria, representa el 12% del tiempo.
Decir que un docente ha traumado a su hij@ y que todos los problemas que está experimentando el adolescente parten de la interacción de esa clase, es solo una justificación al descontrol natural que viven todos los humanos durante ese periodo del desarrollo. Aquí es donde entran nuestros 40+ años de experiencia en detección de patrones y donde usted que generalmente lo está experimentando por primera vez, trabaja en conjunto con los maestros (sus apoyos, sus ojos, sus oídos) para el mejor fin.
Antes de salir en una "cacería de brujas" a cortar cabezas de cuanto docente pase por su hij@, reflexione cuáles podrían ser las causas de este comportamiento, ya que usted tiene las respuestas. Usted conoce mejor que nadie a sus hijos, 200 horas de convivencia con docentes de una sola asignatura durante su primer año de secundaria, no se comparan con 112,392 horas de convivencia acumulada con familiares al término de la primaria.
Culpar a un solo docente por 0.17% , menos de la mitad de 1%, de convivencia con sus hijos para primero de secundaria, por alguna situación que se detectó es algo absurdo, una falacia. La verdad nos hace libre, pero antes se niega y enoja mucho. Los familiares estamos creciendo al mismo tiempo que nuestros hijos, todos tenemos lecciones que aprender y todos tenemos que estar enfocados en detectar situaciones para el mejor resultado.
El nuevo paradigma, ya no es ver a los docentes como enemigos, ya que no lo son, no lo pueden ser, por el breve tiempo por el que pasan por ellos. Ya que después a quién se va a culpar, ¿a sus jefes? ¿a sus parejas? ¿a la economía? ¿al presidente de Estados Unidos? a todos menos a uno. La batalla más dura que libra un ser humano eventualmente, es contra uno mismo. Preparemos a sus hijos, nuestros estudiantes por breve tiempo, para sembrar esa semilla, para encender esa llama, que los preparará para cuando llegue el tiempo de su batalla.
Visión 2020