17/05/2015
APOCALIPSIS 2034.
En 2004, una fotografía reveló que un asteroide está viajando hacia la Tierra. Los científicos ya están trabajando para evitarlo.
El 5 de septiembre de 2008, Anatoli Permínov, máximo responsable de la Agencia Espacial Rusa, hizo un llamado a la comunidad internacional para hacer frente de forma coordinada a la amenaza real de que una roca impacte contra la Tierra. Si las peores previsiones se cumplieran, un meteorito de entre 210 y 330 metros de diámetro llamado Apofis podría originar un cataclismo el 13 de abril de 2036.
Ciudades destruidas y una vertiginosa aceleración del cambio climático son sólo algunos escenarios.
Según las últimas estimaciones de la órbita del monolito, hay una posibilidad entre 45.000 de que esto ocurra (tan probable como resultar agraciado con el gordo de navidad).
Es por eso que se están haciendo planes secretos para evitar la visita de Apofis o de otros asteroides o cometas indeseables (como por ejemplo, el que los mayas predijeron que caería a la Tierra en el 2012).
En esta preocupación se inscribe la misión Don Quijote, propuesta por la empresa española Deimos.
Si la Agencia Espacial Europea le diera luz verde, las sondas Hidalgo y Sancho serán las encargadas de lanzar un proyectil al asteroide para desviarlo de su trayectoria.
Pero hay otras ideas, algunas más descabelladas que otras: bombardear con cargas nucleares, una solución contemplada en el caso de superasteroides; impulsar el cuerpo con velas que se hinchan con el viento solar o mandar un robot para que lo taladre y disminuya su masa, su demolición total acarrearía el riesgo de que los fragmentos golpearan la tierra.