25/09/2026
A veces creemos que podremos sentirnos tranquilos cuando todo esté resuelto: cuando las cosas salgan como esperamos, cuando los demás actúen como queremos o cuando finalmente tengamos certeza sobre lo que viene.
Quizás la paz comienza cuando dejamos de luchar constantemente contra aquello que no podemos acomodar a nuestra manera. Aceptar no significa resignarnos; significa reconocer la realidad tal como es para poder decidir desde dónde queremos responder.
Puedo hacer lo que está en mis manos y, al mismo tiempo, permitirme que algunas cosas permanezcan imperfectas.
Hoy puedo recordarme:
No necesito que todo esté en orden para estar en paz.
Puedo encontrar calma incluso en medio de lo pendiente, lo incierto y lo imperfecto.
"Hacemos que las cosas sucedan"