12/05/2022
Imagina un buffet de cocina mexicana al que puedes asistir cuatro días seguidos, desde la mañana hasta la noche, donde podrás degustar todos los platillos que te apetezcan, tanto tus favoritos, como aquellos que ni siquiera imaginabas que existían: que podrás conocer y platicar con los chefs y que además, será completamente gratis, sí, leíste bien, gratis.. Resulta una oportunidad grandiosa no solo para que tú te alimentes de lujo, también para que lleves a la familia, a los novios (así en plural, no nos metemos en vidas ajenas), para invitar a ese amigo extranjero que nunca la ha probado o a ese amigo nacional que solo come pizzas o el que sabe de alta gastronomía internacional, pero ignora qué son los bocoles o el zacahuil.
¿Ya lo imaginaste? ¿Suena difícil, verdad? Ahora, en lugar de comida, piensa en música. Lo mismo, pero en lugar de comida, se trata de música, pero de música tradicional mexicana. Esa que surgió en las rancherías, en los pueblos, creada por campesinos tocados por el dedo de Dios; que encontraron su inspiración en la naturaleza, en los amores, en los sucesos de la vida o en los de la muerte, y convirtieron a la cotidianidad en Arte, ese Arte que brota de sus manos y de sus corazones que tocan violines, guitarras, arpas, marimbas, guitarrones, vihuelas, tambores y otros instrumentos; unidos al verso creado por los poetas campesinos, y donde tú, si gustas, al igual que miles (son cuatro días), podrás, formar parte de la trilogía sagrada que forman la música, el verso y el zapateado.
Podrás conocer a músicos nacidos en aquellos poblados, y a los que les tocó nacer en otros lugares, pero que se reconocieron también, como herederos de esas músicas.
Se trata del Son para Milo, un encuentro de amantes pasionales de nuestras tradiciones, que saben con certeza, el papel del Arte y de las manifestaciones de nuestra pluriculturalidad, en la construcción del tejido social y del tejido individual, ese que nos hace merecedores del título “ser humano”.
El Son para Milo nació en la Benemérita Escuela Nacional de Maestros, parido por el legendario Taller de Danza Tezcatlipoca, quien, gracias a su maestría en la organización y a su disciplina, descubren y establecen, a través de los años, la logística monumental que m***a las bases que un acto de estas dimensiones requiere. El Son para Milo lleva el nombre del Maestro a quien rinde homenaje, el Profesor Hermilo Rojas Aragón y su incansable labor en favor de la educación y de la tradición, donde su familia, originaria de Zaachila Oaxaca, trae al Son, su trabajo, sus valores y sus propias tradiciones como es el tequio, entendido como el trabajo colaborativo de los miembros de una comunidad, para construir, reparar y/o preservar. Gracias a esta idea de “tequio” podemos vivir este evento de manera gratuita, pues los músicos que participan, están conscientes de la importancia del mismo y de su participación.
Pero ya con 14 años, el Son creció tanto, que tuvo que emigrar a otros espacios. El día de hoy cumple 20 años y se lleva a cabo en la explanada de la delegación Gustavo A Madero, en esta Chilangolandia Bendita de mis Amores, conocida también como Ciudad de México.
El Son para Milo es el encuentro de Música Tradicional más importante de todo el país, porque en él se conjugan multitud de regiones y cómo no, aquí en las chilangas tierras, donde sus habitantes somos un muestrario de la pluriculturalidad del país, porque estamos formados por todos aquellos que llegaron a establecerse aquí y consigo, gracias a Dios, trajeron su cultura.
Hermilo Rojas Aragón, Milo pa´los cuates, de Zaachila, Oaxaca, llegó aquí a estudiar en la Benemérita Escuela Nacional de Maestros; su dedicación y compromiso lo llevaron a realizar un trabajo de superación de sí mismo y de todos los que tuvimos la suerte de coincidir con él en esta vida, alumnos, compañeros y amigos. Solo hizo algo que se le podría reclamar: morirse. Pero con el tiempo, nos dimos cuenta que no fue así, Hermilo no se murió, se sembró.
Esta no es una invitación porque al Son para Milo le falten asistentes, no, es para que tú no pierdas la oportunidad de disfrutar y divertirte; y sin que te des cuenta y ni trabajo te cueste, crecer como ser humano, y reforzar tu identidad y pertenencia, en este gran acto de amor que es el Son para Milo, el 12, 13, 14 y 15 de mayo de este 2022.
Allá nos vemos.
P.D.También habrá comida, ropa, sombreros, collares, y mil cosas más, elaborada por artesanos. Estas sí son para comprar, solo te informo que parte de las ganacias que ellos obtienen, la aportan para intentar solventar los enormes gastos que genera este evento. Y digo intentar, porque pareciera que el color favorito de los números es rojo. Así que sí es gratuito, pero tu forma de ser parte de este impactante tequio, es consumir los productos que en él se expenden…ah y no olvides llevarte a casa a los músicos, en forma de discos, claro.