19/06/2025
En 2018 empezamos a reunirnos, y desde 2019 a trabajar en proyectos juntas.
El 2020 nos sorprendió con la pandemia, pero también con nuevas invitaciones a la distancia.
En el 2021 no dejamos de hacer, muchos proyectos a la vez, mucho sucediendo siempre.
El 2022 fue un año de escritura, de mirarnos hacia adentro, de pensar lo que habíamos hecho.
En 2023 sentimos la necesidad de ir más despacio, de hacer menos. Nos dimos cuenta de que trabajábamos mucho por muy poco, y que el ritmo de producción que habíamos adoptado ya no se alineaba con los principios que queríamos habitar. Aceptamos solo algunas invitaciones, y nada más. En lugar de seguir creando hacia afuera, decidimos hacer una pausa y crear nuestra página web como un ejercicio de memoria: para entender qué hicimos, cómo lo hicimos y por qué.
El tiempo le abrió paso a ideas y proyectos individuales, a la vez que la necesidad de ingresos fue tomando más espacio. Pasó la vida, pasaron los meses, llegó el 2024 y seguíamos sin nuestra página.
A finales de ese año, Cata se comprometió con la misión: ordenó carpetas, escribió textos y repartimos tareas: escoger imágenes, traducir, tomar decisiones de forma. Pero el espacio de LaRuidosa ya estaba ocupado por otras cosas, y aunque las tareas eran simples, nos tomó meses concretarlas.
Y un poco por terquedad y otro poco por necesidad simbólica, le dio el último empujón y hoy la página existe.
Aquí reunimos registros de nuestras mediaciones, materiales en diferentes formatos que produjimos para los proyectos, textos que escribimos y textos que nos mencionan. Muchas cosas que solo vivían en nuestro Drive ahora se pueden compartir.
Con esta página abrimos nuestro archivo.
Con esta página, despedimos La Ruidosa como proyecto colectivo.
Pueden echarle un ojito en www.laruidosaoficina.com
*agradecimiento público a que sin dedicarse a programar, la programó, y que a lo largo de los años nos apoyó como editor de video, presta-equipo, asistente ad honorem y más =)