11/08/2026
Todos los adolescentes creen que podrían salirse del grupo…. Hasta que el grupo es el único lugar donde sienten que pertenecen.
Decir “yo no participo” parece fácil…
…cuando no eres tú quien tiene que quedarse solo después.
Por eso muchos adolescentes hacen cosas que nunca imaginaron hacer.
No porque quieran actuar con intención equivocada.
No porque no conozcan las consecuencias.
Sino porque, en ese instante, perder al grupo se siente más grande que cualquier riesgo.
Comprender eso cambia por completo la conversación.
Porque el verdadero reto no es enseñarles a decir “eso está mal”.
Es ayudarlos a sostener un “no” cuando todos los demás están diciendo “sí”.
Mañana seguimos.
SIN FILTRO. El curso en línea en vivo que tu adolescente necesita… y tú también.
Pide informes en comentarios.
09/08/2026
Les compartimos esta entrevista que le hicieron a Gaby, nuestra directora, en el canal de YouTube “Quién dijo?”
Les dejamos el link:
https://youtu.be/O6O5wNSz9LU?si=UdXaUESICoVaA_7u
08/08/2026
El problema nunca fue el celular.
Si fuera el celular, bastaría con quitarlo.
Pero no es eso.
Nadie comparte una foto íntima porque quiera destruir su vida.
Nadie participa en un grupo donde humillan a alguien porque disfrute hacer daño.
Nadie envía un mensaje que puede convertirse en un delito pensando:
“Hoy quiero meterme en problemas.”
Lo hacen por algo mucho más fuerte.
Porque quedarse fuera del grupo, a esa edad, puede sentirse peor que hacer algo con lo que no están de acuerdo.
Y mientras seguimos culpando a las pantallas… Seguimos dejando intacto el verdadero problema.
Si esto te hace sentido, quédate… Mañana seguimos.
SIN FILTRO. Curso en línea para adolescentes (donde tú también participas). Pide informes en comentarios.
06/08/2026
Nadie comparte una foto para meterse en problemas…. Casi siempre la comparte por una razón mucho más poderosa.
No quedarse fuera.
Ese segundo cambia todo.
Porque cuando el grupo espera que participes, la pregunta deja de ser:
”¿Está bien o está mal?”
Y se convierte en:
”¿Qué pasa si soy el único que no lo hace?”
Ahí nacen muchas decisiones que después parecen incomprensibles para los adultos.
No porque los adolescentes no sepan distinguir entre lo correcto y lo incorrecto.
Sino porque el miedo a quedar fuera puede sentirse más urgente que cualquier consecuencia futura.
Mientras sigamos creyendo que el problema es la tecnología, seguiremos ignorando lo que realmente mueve muchas de las decisiones en línea.
Quédate, que esta conversación mañana continúa.
SIN FILTRO
05/08/2026
El problema nunca fue el celular.
Si fuera el celular, bastaría con quitarlo.
Pero no es eso.
Nadie comparte una foto íntima porque quiera destruir su vida.
Nadie participa en un grupo donde humillan a alguien porque disfrute hacer daño.
Nadie envía un mensaje que puede convertirse en un delito pensando:
“Hoy quiero meterme en problemas.”
Lo hacen por algo mucho más fuerte.
Porque quedarse fuera del grupo, a esa edad, puede sentirse peor que hacer algo con lo que no están de acuerdo.
Y mientras seguimos culpando a las pantallas… Seguimos dejando intacto el verdadero problema.
Si esto te hace sentido, quédate… Mañana seguimos.
SIN FILTRO. Curso en línea para adolescentes (donde tú también participas). Próximamente.
04/08/2026
Raúl presentó el examen de admisión a la UNAM... y sí, hizo trampa.
No porque no fuera inteligente. Sino porque, durante años, se acostumbró a que la tecnología resolviera por él lo que debía aprender.
Durante la preparatoria, para Raúl se volvió común usar inteligencia artificial para responder tareas y exámenes.
Con el tiempo perfeccionó la técnica. Sabía cuánto tiempo debía tardar para no despertar sospechas. Incluso sabía que debía dejar algunas respuestas incorrectas para que el resultado pareciera creíble.
Llegó a confiar más en su capacidad para engañar que en su capacidad para estudiar.
Ahora que la UNAM decidió repetir el examen, descubrió que el verdadero problema no era si la universidad confirmaba sus sospechas sobre la trampa.
El verdadero problema era cómo les explicaría a sus padres que, al volver a presentar ese examen sin hacer trampa, el resultado sería muy diferente.
Raúl tomó una decisión difícil: les contó toda la verdad. Les explicó cómo había hecho trampa... y conjunatemete con sus padres acordó no presentar el nuevo examen por ahora. En lugar de ello, trabajará medio tiempo y dedicará el resto del año a prepararse para volver a presentar el examen el año siguiente... esta vez, estudiando.
La IA no inventó la trampa. Mucho antes existían los acordeones, las respuestas copiadas y hasta las tesis plagiadas.
La vida universitaria de Raúl no comienza con un fraude. Muy por el contrario, comienza el día en que decidió hacerse responsable de sus actos y esa puede ser la lección más importante de toda esta historia.
Te leemos… qué opinas?
Fuente: linkedin.com/feed/update/ur…