Lectura Emocional del Cuerpo

Lectura Emocional del Cuerpo

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Lectura Emocional del Cuerpo, nombre mágico que designa el arte de comprender el lenguaje del cuerp Eduardo H.

Lectura Emocional del Cuerpo, nombre mágico que designa el arte de comprender el lenguaje del cuerpo. Es que, el cuerpo narra, con su arquitectura, dinámica y síntomas, lo que la palabra no se atreve a decir pero que tampoco alcanza a silenciar. En suma, es el espacio donde se dramatiza, de manera simbólica, los afectos que no se expresan, que permanecen sofocados en la oscuridad de la sombra, la

11/05/2026

✨ Taller: Trauma, Cuerpo y Sanación ✨

El trauma no es lo que te pasó… es lo que tu cuerpo tuvo que hacer para sobrevivir.

En este taller aprenderás a comprender cómo el trauma impacta el cerebro, el sistema nervioso y por qué muchas veces el cuerpo sigue reaccionando como si el peligro aún estuviera presente.

🧠 Veremos:
* Qué es realmente el trauma
* Por qué el cuerpo “no olvida”
* Estados de lucha, huida y congelación
* Por qué a veces no podemos hablar de lo que sentimos

🌿 Además, integrarás herramientas prácticas:
* Respiración para regular el sistema nervioso
* Técnicas de anclaje al presente
* Meditación adaptada al trauma
* Uso de gemas como apoyo terapéutico

💡 Un espacio para comprender, sanar y acompañar desde una mirada profunda y consciente.

Fecha: 13 de mayo
Horario: 10:30 a 13:30 hrs 🇲🇽
Inversión: $ 500
Imparte: Juan Carlos sandoval
+52 55 1948 6357

289 471 314917

21/04/2026

*Reto de 21 dias para conectar contigo*

A veces no necesitamos hacer más.
Ni esforzarnos más.
Ni intentar arreglarlo todo.
A veces, lo único que necesitamos… *es estar.*

Estar en el cuerpo.
Estar en la respiración.
Estar con lo que sentimos, tal como es.
Sin huir.
Sin forzarnos.
Sin tratarnos con dureza.

El Arte de Estar Presente nace desde ahí.
Como un espacio amable para volver a ti, poco a poco, a tu ritmo.
Un camino de 21 días donde la meditación, las esencias florales y las gemas acompañan un regreso consciente al cuerpo y al momento presente.

Aquí no se trata de cambiar quién eres.
Ni de convertirte en alguien distinto.
Se trata de escucharte, quizá por primera vez en mucho tiempo.

Si sientes que necesitas pausar, respirar y volver a ti con más calma, este camino puede ser para ti.

Porque cuando te habitas…
algo dentro empieza a ordenarse.

Inicio *lunes 27 de Abril*
Reto de 21 días
Primera sesión. *27 de Abril 18:00 a 20:30 hrs México*
Sesión personalizada es necesario agendarla.
Inversión. $ 1100 o 65 usd
Imparte. *Juan Carlos Sandoval*
Informes
+52 55 1948 6357

71588 289 471 314917

31/10/2024

La música jugó un papel significativo en la construcción de la visión filosófica en Nietzsche. Esta circunstancia es posible hacerla extensivo a poetas, narradores, científicos… y terapeutas, donde la música parece acompañar los recorridos del arte de curar. Inclusive, Bach unía a su pasión por la Medicina, pasión por la música.
Si bien los sonidos son vibración, también son lenguaje. Como sonido, desde el pabellón auricular, la cloquea hasta llegar al cerebro, donde existen áreas concretas que procesan los ingredientes musicales (tono, vibración, armonía, ritmo, del cual se encarga cerebelo) hasta la significación que el psiquismo le otorga, volviendo esos componentes en mensaje, todo lo que acontece con la música es un diálogo que trasciende la personalidad para abismarse en el alma. La acción de la música sobre las personas es abrumadora. Desde las respuestas límbicas a la música de los bebés luego de nacer, hasta la acción que provoca, en adultos, en el mundo afectivo, las sensaciones, modificaciones hormonales, cambios en el sistema nervioso autónomo, en las expresiones motoras, como sonrisas, en la generación de movimiento (bailar, cantar, aplaudir, etc.) hasta en la activación del circuito de placer, la música constituye una experiencia no sólo inherente a la vida, sino una fuerza capaz de entretejerla y darle sentido. Y, del mismo modo que los acordes de la música ve vinculan con la salud, también son capaces de describir la enfermedad, tal como Leonard Berstein, que fue director de la Orquesta Filarmónica de Nueva York, en sus cursos en Harvard en 1973 lo hizo notar, al narrar que el primer movimiento de la Novena Sinfonía de Mahler escenificaba los ruidos cardiacos de su corazón enfermo. Pero, lo que quiero compartir se centra en el hecho que la música conduce, corteja y acompaña otros placeres como el disfrutar una copa de vino. Cierta música se enlaza con cierta cepa de vino, así como cada instrumento musical lo hace del mismo modo. No es novedad el vínculo preferencial entre violín, Water Violet y un vino crianza. Comparten gustos en extremo refinados, les cuesta trabajo socializar, no te atraen las grandes reuniones o las fiestas tumultuarias, prefieren lo íntimo, sensible, estético y degustar (sabor, aroma o sonido) en silencio. Más allá de estas puntualizaciones el hecho a destacar es que cada esencia foral puede asociarse con las vibraciones del vino y de la música, así como con otros territorios. En algunos casos la asociación es simbólica en otras vibracional, pero si ustedes toman una esencia floral durante un tiempo verán como el sabor de ese vino que acostumbran a beber, o esa música que gustan escuchar, comienza a presentar otros sabores, otras resonancias. Las evocaciones y las interpretaciones que el cerebro hace, cambian. Sin embargo, lo más significativo en este plano, es que, el alma lee de un modo diferente momentos semejantes bajo el influjo de una esencia floral. Eso enseña que las esencias florales son puertas perceptivas tanto del cuerpo, del psiquismo como del alma. Eduardo

30/10/2024

Escribir es desenredar la maraña de lo que ya está presente en nuestro interior. Dar cuerpo a una voz que se hace imagen y percepción, pero que brota de océanos profundos ajenos a la consciencia. Y, de modo casi inadvertido, las manos cincelan lo que el alma susurra. Al escribir damos forma a los movimientos misteriosos de la energía de la vida. En ese sentido, escribir es una forma de orar y cada oración, en un texto, es un rezo. A su vez, cada esencia floral es escritura, un rezo que pide que algo suceda, que algo cambie, que algo florezca. Por ejemplo, Rock Rose, esa flor que nos habla de estar frente a un límite, una circunstancia desesperante que aparece de modo repentino en nuestra vida, y ante la cual carecemos de recursos para gestionarla, nos abre a la plasticidad de descubrir que en el temblor y en el derrumbe de lo que uno cree ser, en la agitación de terror y la desesperanza, es posible encontrar un sendero para trascender el aferramiento a un sistema de creencias que nos ata al sufrir. Rock Rose reza, y cuando lo hace, pide al alma que deje salir el valor que guarda en sus repliegues, para no tener miedo de morir y resucitar. Estar en una condición Rock Rose es creer que no se tienen los recursos para salir adelante por un mismo. Claro que se los tiene, solo que una creencia impide estar en contactos con ellos. Las raíces del árbol de nuestra historia, se nutren de la misma savia que alimenta las hojas, las flores, los frutos, el tronco y las ramas. Esa energía que se conoce por sus manifestaciones y está en un continuo movimiento de ascenso y descenso. En el adiós otoñal y la tristeza invernal se repliega y en la acogida primaveral y la euforia del verano se extiende y exalta. Contracción y expansión. Del mismo modo, Rock Rose se contrae en el terror y el pánico, se quiere invisibilizar, la savia de la personalidad vuelve a sus raíces, pero, en el valor y el arrojo, trasciende los límites habituales, sacuda los credos limitantes de su mente y esa misma savia se impregna de alma. El terror es un temblor de la personalidad, en música, por derivación italiana, “trémolo”, que implica variaciones periódicas en la intensidad (volumen o amplitud) de una nota musical. Ahí, pegado, está el vibrato que también es una variación periódica en la altura (frecuencia) de una nota musical, lo cual afecta la afinación. Cuando la personalidad eleva sus vibraciones, se afina con el alma, del terror del trémolo pasa al vibrato.
Pero la afinación de la personalidad va más allá de un ajuste funcional de conductas a reglas, prácticas o valores. Es un verdadero arte que resuena en el corazón mismo de las composiciones “musicales” del alma. Al sumergimos en el universo de la “afinación de la personalidad”, se comprende que este proceso es fundamental para logra armonía entre los “instrumentos y las voces” que integran a la persona y, así, garantizar que cada nota expresada (afectos, palabras, acciones, vínculos) esté alineada dentro del plan del alma. En la música, el diapasón se convierte en la brújula en la búsqueda de precisión, fidelidad y armonía. Del mismo modo, libertad amor y unidad son los diapasones del balance de la personalidad. Sin embargo, hay que considerar el hecho que cada personalidad requiere su propio método de afinación. Las crisis son el método de afinación del que se vale el alma en la experiencia humana de Rock Rose. Eduardo

29/10/2024

Las esencias florales contribuyen a la doble labor terapéutica de ampliar la percepción y cambiar la narrativa que la persona ha instalado como la verdad de su vida y su padecer. Percepción y narrativa con las cuales ha construido un muro que lo mantienen en el sufrimiento. En lugar de aprender de sus dolores se ha acostumbrado a remendar y zurcir sus heridas y, desde esas costuras, concibe su realidad. Se ha conformado con reparar, tal vez resiliente, y ha olvidado de que su alma quiere evolucionar. Mirar la vida desde las cicatrices es aferrarse al dolor o al placer del beneficio secundario de ese dolor. Sufrir, le dicen. Bach nos propone otra perspectiva: hacer de la herida un lugar de transformación, mirar los talentos no las limitaciones, mudar el recuerdo doloroso en caricia. Soltar, soltar, soltar. En suma, Bach nos convoca a mirar la herida desde otros lugares y contar una versión diferente y apreciativa sobre su historia. Para avanzar por ese camino se requiere tres dones. El primero, es el don de la apertura, dejar atrás la visión yoica donde nos encerramos en un modo defensivo que nos congela en una única perspectiva (Vine). Además, el segundo don que nos hace falta es estar presentes, no vivir del ayer o del mañana (Olive) y, el tercero, el don de abrirnos al intercambio y la interacción, a las relaciones con alma (Wild Oat). ¿Lo intentamos? Las esencias florales nos acompañan, nos sostienen y nos permiten tomar distancia de los sentires, creeres y haceres que nos atan a la repetición. Eduardo

25/10/2024

Los Curadores. desde Impatiens a Rock Rose, permiten recuperar lo divino que hay en lo humano, conectan la personalidad con la dimensión espiritual que va haciendo una experiencia terrenal a través de ella, mientras que, los Ayudantes, recuerdan lo humano que hay en lo divino, como lo divino necesita la experiencia humana para evolucionar, como el alma reclama una personalidad para llevar a cabo su tarea. De tal manera, encarnar en la escuela de la tierra no es un accidente sino una condición de posibilidad para el aprendizaje del alma. Y, cada quien, encarna en una personalidad (Curadores) y en una familia (Ayudantes) que son las herramientas y facticidades para cumplimentar el proceso de transformar el exilio del alma en el mundo en un hogar, sin que ella olvide que solo es transeúnte. Así, las esencias florales, se manifiestan como instrumentos de redención para la transformación: amor en libertad que redime. Y, para que eso ocurra, es forzoso la participación de la sal mercurial del desapego que agregan los últimos diecinueve remedios desde Cherry Plum a Sweet Chestnut.
Sin embargo, para que todo este proceso se desenvuelva y complete es necesario que dos acaecimientos se conjuguen. Primero, recuperar la historia del padecer de la persona para que, así, ésta redima su sufrimiento, a la par que transforme y resignifique su presente. Un rol con participación significativa de los Ayudantes. En segundo lugar, redimir todo lo que ha acontecido no como mero suceso para lo cual es requisito vivirlo hasta convertirlo en experiencia. Una dinámica que implica hacerse plenamente responsable y “…transformar todo “fue” en un “Así lo quise…” (F. Nietzsche). Eduardo

25/10/2024

Hola a todos:
vale mucho la pena que escuchen esta entrevista que el Dr. Santiago Rojas le hizo al Mto. Carlos Cstillejo

lo puedes escuchar por la página web en este link:

https://caracol.com.co/programas/sanamen

23/10/2024

El Evangelio plantea numerosas aporías, como aquella de "El que ha hallado su vida, la perderá...", y otras en donde parece que perderse es algo bueno para, en realidad, poder encontrarse. Umberto Eco, al respecto, realiza un interesante recorrido en torno de ganadores y perdedores, al mejor estilo evangélico y bachiano. Dice, “Los perdedores y los autodidactas siempre saben mucho más que los ganadores. Si quieres ganar, tienes que concentrarte en un solo objetivo, y más te vale no perder tiempo en saber más: el placer de la erudición está reservado a los perdedores.” La palabra "perdedor" está formada con raíces latinas y significa "el que deja de tener algo". Por lo cual, en el contexto de que vamos hilvanando, “lo que se deja de tener”, en el contexto de lo que interesa al proceso evolutivo, es el apego al triunfo (Vervain) y al imaginar que perder es una derrota en lugar de una experiencia (Gentian). Hay que imaginar, entonces que, perdiendo, dejando de tener algo, se evoluciona. Una enseñanza de la Cábala sobre la que insiste el maestro Mario Satz: “Se evoluciona restando”. Entonces, entretejamos dos hilos florales. Uno: foco, ganar, conocimiento, una cuestión Vine. Dos, totalidad, perder, saber, una cuestión Olive. Dos esencias que convergen, en las Dos Listas, en Wild Oat, el arquetipo de haberse perdido, la previa confusión necesaria para poder hallar claridad. Eduardo

22/10/2024

El cuerpo narra aquello que resulta imposible poner en palabras pero que, sin embargo, no puede quedar silenciado. La dicha como la desdicha, hacen nido en el cuerpo y no en un solo lugar sino en cualquier desierto corporal que encuentre. El secreto, tal vez consista, en habitar de modo pleno el cuerpo. Y el sendero para que esto suceda es poblarlo de otro. Un otro que sea el referente de mi deseo, que me haga vibrar de pasión y, por esa vía, me enseñe a vivir una entrañable compasión.
Los mitos enseñan la inutilidad del derramar sangre para compensar historias de injurias, traiciones, abusos e injusticias. Muestra que la sangre clama por más sangre. Derramar sangre está en la otra vereda de la compasión. Habita el cuerpo de dolor, odio y rencor. Su desenlace es la venganza que priva de libertad con su intensidad y consume con su obsesión. En contacto con estas emociones el cuerpo enferma. En cambio, poblar el cuerpo de otro, un otro entretejido de amor y deseo, sana.
Esta es una razón por la cual zambullirnos en la comprensión de los mitos se convierte en una herramienta valiosa para enseñarnos a perdonar, aceptar y responder siempre desde el amor. Es que los otros, cada otro de nuestra vida, es una posibilidad de convertirlo en prójimo y con cada prójimo aprendemos. Los otros son Pruebas del Alma, a las cuales logramos responder apropiadamente al hacer del otro un prójimo. Y los mitos nos enseñan como. Eduardo

21/10/2024

En general, para la mayoría de las visiones terapéuticas, la reflexión sobre la madre y la maternidad se centra en la función de dar vida y en las ligas consecutivas de esta labor primordial, como cuidado, cobijo, nutrición y consuelo. En Bach el acento está centrado en servicio amoroso, inclusión sin contraprestaciones y responsabilidad en la tarea de respetar el sendero que el alma de su hijo eligió. Es cierto que la madre es la que incluye al bebé en la vida, en su vida y en el sistema familiar; pero, también, la que garantiza la presencia de los patrones iniciales de libertad en el bebé. El amor materno provee el sano apego que estimula al alma a encarnar (nacer no es lo mismo que encarnar), de manera que, el alma del hijo guiada por la mano de la madre que eligió para esta vida, terrenaliza. Y, así, comienza la aventura de la personalidad para facilitar, al alma, su aprendizaje evolutivo.
Es una tradición floral asociar la acción de sanar la relación con la madre a Chicory, en especial, cuando existe una interacción maternal disfuncional, posesiva, abandónica e inclusive cruel (vale la pena leer lo que escribe Bach al respecto). Sin embargo, la clínica enseña que Olive es una gran sanadora de las heridas que puedan existir en el vínculo matricial. Tal vez, sea por el carácter lunar de esta flor o por su fuerza regeneradora o por ambas razones u otras diferentes. En todo caso, lo que apunto se basa solo en consideraciones clínicas de años de corroborar esta aplicación. Del mismo modo, Star of Bethlehem, permite distinguir a la persona, de un modo vívido, la diferencia entre "mujer generadora" y "madre", entre parir un hijo y maternalizarlo. Y, cuando la madre estuvo "ausente" poder aceptar este hecho y agradecer la vida que como generadora dio y reconciliarse con la circunstancia que, por alguna razón del plan del alma, ella no pudo dar consuelo y ser "madre". Reproche, condena, rechazo e, incluso, odio, a quien nos dio vida carnal, son afectos que empobrecen nuestra vida espiritual. No diferenciar generadora de madre, enreda la terrenal. Eduardo
Pd. Hace años el Mto. Raúl Pérez compartió un bello y brillante trabajo sobre Heather, que vale la pena leer. Lo señalo por la razón que, al escribir este post, pensaba en algo que su labor y la mía comparten: valorar lo que la clínica enseña. Los modelos explican y dan orden, la clínica construye realidades.

16/10/2024

En las primeras indicaciones sobre las últimas diecinueve flores, publicadas en octubre 1935 y, tal vez, escritas un mes antes, al hablar sobre Pine, Bach comenta: “Para protegernos de la autocondenación.” Y sobre Honeysuckle: “Para eliminar de nuestra mente los lamentos y las aflicciones del pasado”. Al unir ambas consideraciones nos encontramos con una danza de afectos, frecuente en la clínica donde el auto reproche, la censura y la condena había uno mismo junto al lamento y la aflicción configuran un espacio mancomunado de sentires limitantes, pero que esconden un “pecado” seductor silenciado. Una dinámica de orgullo que enreda y enturbia los vínculos: autocompasión vivida como lástima por uno mismo. En estas esencias sentir lástima por sí mismo se vuelve todo un arte. Y es curioso el contacto que es posible hacer con Willow: “todos atentan contra mí y esto me da derecho a culpar a los otros, llenarme de amargura y arremeter contra aquello que percibo como falta de respeto e injusticia.” Aquí vemos otra manera de auto – victimizarse. Y, todas estas emociones “auto” (condena, compasión, victimización) pueden considerase como la respuesta del orgullo al sufrimiento. Como siempre esperan más de lo que los otros están dispuestos a dar la frustración los abraza. La clínica enseña de estrecha relación de estos tres remedios con este patrón. Si uno explora estas conexiones algo escondido del paciente se desnuda. Un silencioso cáncer afectivo que devora la dignidad y la estima. Eduardo

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