13/02/2024
En la víspera hablar de la soltería contemporánea es una acción subversiva, pero vale la pena.
Llevo estudiando el tema desde el 2001 y siempre fue ir contracorriente porque el mundo está diseñado para vivir en pareja, y los que no siguen ese patrón de comportamiento son criticados, convertidos en caricatura, incluso despiertan lástima porque "la felicidad" está en el otro. Lo primero que deberíamos entender como una sociedad moderna es que no hay "estatus civiles" ideales, no existen vínculos sexoafectivos que garanticen "plenitud", y que en nombre de "tener pareja", también se han cometido errores garrafales. Así que no hay fórmulas, simplemente ocurre que un gran porcentaje de la población mundial está decidiendo vivir su vida como mejor le parezca, y no siempre es de a dos. Respetar las decisiones de los otros es la mejor forma de avanzar.
Gracias a las personas que dieron su testimonio para sacar adelante este reportaje. Aquí nadie es mejor o peor porque tiene o no, pareja.
¡Mesa para unx, por favor!
"En el censo de 2020, la Ciudad de México confirmó lo que ya se sospechaba, la soltería urbana llegó para quedarse, ya no es una moda, ni tendencia, ni estilo de vida, es algo más subversivo: lxs unipersonales conforman un hecho con impacto social, demográfico, político, cultural y económico; y algunxs especialistas dicen más: es una opción de vida. De la población total en la Ciudad de México, 38.1% son solteras y solteros; y en el resto del país, solo en el estatus de solterxs, sin incluir a divorciadxs, separadxs y viudxs, es de 34.2%. El crecimiento sí es escandaloso.
Las ciudades son la punta de la lanza que arropa a todxs aquellxs que deciden lucir su celibato moderno. No lo ocultan, no se avergüenzan ni se justifican, simplemente son la consecuencia de las grandes transformaciones en la agenda feminista, el debate de las masculinidades, la revolución de las comunicaciones, la urbanización masiva, las tecnologías de la seducción y la longevidad.
La marea solteril o esta nueva tribu que son los singulares, se mueve por las ciudades en una dinámica urbana que facilita lo unipersonal. Son la crema y nata del individualismo contemporáneo, le dan la espalda al estigma, a la satanización, y sin pudor proclaman su autonomía, libertad e independencia. Dicen que “están en pareja con ellos mismos”, y algunos teóricos que han estudiado el tema, como Eric Klinenberg, aseguran que es “el gran experimento social de las últimas cinco décadas”.
En 2020, el Inegi dio la sorpresa cuando documentó que la Ciudad de México tenía el rango más alto de solterxs en el país, es decir, cuatro de cada 10 personas lo son, y están concentradxs en las alcaldías Cuauhtémoc, Benito Juárez, Miguel Hidalgo, Coyoacán y Venustiano Carranza. Sin embargo, quienes estudian este fenómeno demográfico y sociológico, así como los organismos internacionales, ya habían alertado desde hace dos décadas que la tendencia crecía aceleradamente, incluso la consultora Euromonitor International proyectó, en 2019, que para 2030 habrá 120 millones de hogares unipersonales. En Estados Unidos, según el último censo de 2022, 46% de la población mayor de 18 años está soltera, divorciada o viuda. Así que la sopa se está comiendo a solas y al parecer no sabe tan mal.
Klinenberg, autor del libro Going Solo, sostiene que estas condiciones han provocado que la gente se embarque en una aventura que implica un constante aprendizaje de adaptación y desafío ante un sistema que le da un enorme peso social a la vida matrimonial. Advierte que, a pesar de ser un estilo de vida que millones de personas están adoptando, todavía se tiene que batallar con los prejuicios y los estigmas. “La gente que se resiste a aceptar estos nuevos formatos de vida lo presentan como un problema social, como un signo de narcisismo, fragmentación y una disminución de la vida pública. La realidad es que este experimento social es mucho más interesante de lo que se quiere hacer creer”. Agrega que la experiencia de vivir en solitario cambia la manera en que nos entendemos a nosotrxs mismxs y nuestras relaciones.
Además, dice, lxs solterxs urbanxs están cambiando las ciudades y las economías. “La gente que está soltera y vive sola pasa muchísimo tiempo y gasta su dinero en lugares públicos, en bares y restaurantes, consume libros, asiste a recitales y conciertos. Le da movimiento a las calles, a los centros urbanos, y enriquece la vida colectiva”, apunta.
La soltería urbana llegó para quedarse, no es una moda, ni tendencia, ni estilo de vida, es algo más subversivo: los unipersonales son una realidad con impacto social, demográfico, político, cultural y económico. Algunxs especialistas dicen más: es una opción de vida. Los factores que la han desencadenado son diversos: prioridad al éxito profesional y laboral, los avances del feminismo, la tecnología digital, el cuestionamiento al amor romántico, la longevidad y un marcado énfasis en nuevos vínculos sexoafectivos que no comprometen la libertad e independencia. No descartan, eso sí, el encuentro con otrxs, o la posibilidad de tener una pareja, pero con acuerdos inéditos y más satisfactorios.
Ulrich Beck, sociólogo alemán que ha estudiado estas transformaciones explica que el menú amoroso se ha diversificado y las alternativas las construye el individuo según sus intereses. También advierte que ha aumentado el conflicto amoroso: “El mundo de hombres y mujeres se ha vuelto más abierto, pero también complejo y contradictorio. El sueño romántico de vivir con la persona elegida requiere de cada integrante un gran esfuerzo. Las agendas individuales se confrontan y el proyecto en común tiene que estarse negociando todo el tiempo y eso es agotador”, señala en su célebre libro El normal caos del amor".
Gracias a Chilango
https://www.chilango.com/ciudadania/solteros-en-cdmx-solteria-chilanga/?fbclid=IwAR0BvwasJSLLzYu6HrtWLwHS-2og751G48Ctez-QWg5pyS_gbxPQTRwFlKk
Por: María Antonieta Barragán Fotos: Rafa Amed Ilustraciones: José Carlos Marín En el censo de 2020, la Ciudad de México confirmó lo que ya se sospechaba, la soltería urbana llegó para quedarse, ya no es una moda, ni tendencia, ni estilo de vida, es algo más subversivo: lxs unipersonales co...