03/10/2026
Un rato de lectura.
Shibumi es una de las novelas favoritas de Aarón Benítez, mi sensei.
Si sólo nos basamos en lo que dice el New York Times en la portada del libro, estamos frente a una novela de alguien comparable con Edgar Allan Poe, de quien recuerdo con mucho aprecio su Escarabajo de Oro y sus Crímenes de la calle Morgue, envolventes por su bien construida estructura, inolvidables por sus momentos climáticos, sorprendentes por sus desenlaces.
Para mí, al tener integrada una katana japonesa en el título y nombrar los capítulos con nombres como Fuseki, Sabaki, Seki, Uttegae, Shicho y Tsuru no Sugomori, palabras todas que se usan en Go, el tradicional juego de estrategia oriental, Shibumi ya despertó mi interés y ganó mi atención.
En cuanto a Iron John, lo voy a releer para diseñar un curso destinado a madres y padres de varones.
Pienso que hoy tiene más sentido que hace 30 años que fue escrito.
Todos los varones necesitamos un Juan de Hierro, aunque no lo sepamos.
A veces ya lo tenemos frente a nosotros. Otras veces hemos vivido toda nuestra vida en un mundo afeitado, ordenado, explicado y abundante, y sentimos íntimamente la necesidad de salir a ensuciarnos las manos, de abandonar la seguridad, de portarnos de manera desagradable.
Todas las madres necesitan conocer el proceso de transformación que sus hijos y parejas tienen que vivir, para poder participar del mejor modo posible: dejando que suceda.
A mí me ha cambiado la vida, y pienso que a muchos hombres puede tocarlos, si se lo permiten.