20/09/2026
Hay cosas que me hubiera encantado aprender cuando era estudiante.
Ser empático, resiliente y realista habría sido mucho más valioso para mi vida que muchas materias que, con el tiempo, terminaron siendo mucho menos útiles.
Me habría ahorrado muchos tropiezos. Porque cuando la vida se pone difícil —y eso nos pasa a todos, una y otra vez— nadie nos enseña cómo enfrentarla.
Me hubiera gustado mucho ser un joven del 3%.
En los próximos días tendré la oportunidad de enseñar estas actitudes en diferentes liceos de la ciudad de Verona, Italia. Y me emociona saber que cada vez más jóvenes pueden aprender, desde temprana edad, actitudes que les ayudarán a vivir con más preparación para enfrentar la adversidad, con más recursos y más felicidad.
Siempre he pensado que existe una forma más inteligente de vivir: aprender de quienes ya recorrieron parte del camino, en lugar de tener que descubrir cada lección a través del sufrimiento.
Nos vemos en Verona con la actitud del 3%...
¡Venga lo que venga!