06/07/2018
🏚️ Un auténtico y potente drama familiar enmarcado en la metáfora del horror psicológico horneado a fuego lento. Es una película que exige bastante al espectador desde el minuto uno ya que a base de innumerables detalles y pistas va creando una atmósfera en la que si se logra entrar sin prejuicios puede resultar en una experiencia absorbente hasta el desquicio. Al ser el primer largometraje del joven director se pueden percibir algunos errores, sobre todo en el desbalance del tono y la dirección de actores, razón por la que se complica sumergirse completamente al resultado del horror, pero dejando esas minucias de lado, la película te lleva de paseo por una larga lista de sensaciones lograda por la excelente confección de las imágenes, el manejo de las sombras y las tomas imposibles, que sabe saltarse el clásico recursos del susto fácil.
Las actuaciones tienen.picos muy brillantes sin excepción, con algunas páginas propias de la falta de experiencia en la dirección, que van desde la contención sostenida, como es el caso del padre de familia inquietantemente impotente, hasta la locura del resto de los protagonistas. Por otro lado el guión hace que se compliquen algunos momentos que pendulan entre la verosimilitud y la incoherencia al romper sus propias reglas, como la inexplicable transición del exceoticismo de la madre a la devota credulidad a lo sobrenatural.
Personalmente resultó una película de ambiciones gigantes y muy bien logradas, porque logra manejar la ignorancia sobre las implicaciones que rodean cualquier ritual realizado en nombre del Diablo y sus demonios, no saber cómo exactamente opera una maldición que repercute en cada miembro de la familia, lo hacen un escenario bastante reconocible para el promedio del público, ya que todos hemos atravesado por la espesa sensación que conlleva un duelo, lo largas y pesadas que se hacen las horas y todo lo que anida dentro de nuestro cuerpo, la sugestión ante situaciones que aparentemente no podemos dominar, lo difícil que es enfrentar los grandes errores que se cometen en la vida, sentir cómo se desmorona una familia irremediablemente, hasta experimentar en carne propia los temores más profundos y que se veían tan lejanos, refugiados en la comodidad del autoengaño.
Un dulce muy, muy amargo, con imágenes definitivamente infecciosas, tomen sus precauciones para verla en los cines mientras aún es posible, pero sin duda una película a destacar en el año, con mucha tela que cortar durante la sobremesa.
Cinépolis
🛣️🍫🐦 93/100 🐁🔪🕯️
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