29/07/2023
Identificar plagas y enfermedades en cultivos es una tarea importante para prevenir y controlar los daños que pueden causar en la producción y la calidad de los alimentos. Para identificar plagas y enfermedades en cultivos, se recomienda:
Hacer una lista de las plagas y enfermedades comunes que pueden afectar a su cultivo, según el tipo de planta, la época del año y la zona geográfica.
Aprender el comportamiento y el ciclo de vida de la plaga o enfermedad, así como los síntomas y signos que produce en la planta. Por ejemplo, el tipo de daño, el color, la forma, el tamaño, la ubicación, etc.
Conocer cómo se visualiza el daño causado por la plaga o enfermedad, tanto en las partes aéreas como en las subterráneas de la planta. Por ejemplo, si hay agujeros, manchas, deformaciones, marchitamiento, caída de hojas o frutos, etc.
Aprender a reconocer las excreciones y secreciones de la plaga o enfermedad, así como los restos o evidencias que deja en la planta o en el suelo. Por ejemplo, si hay huevos, larvas, ninfas, adultos, excrementos, hilos de seda, telarañas, cochinillas, hongos, bacterias, virus, etc.
Prestar atención a los detalles y usar herramientas adecuadas para observar y analizar la plaga o enfermedad. Por ejemplo, usar una lupa o un microscopio para ver mejor los organismos o las lesiones, tomar fotografías o muestras para compararlas con fuentes confiables o consultar con expertos.
Además de identificar las plagas y enfermedades en cultivos, es importante llevar a cabo medidas preventivas y de control para evitar que se propaguen o se agraven. Algunas medidas son:
Elegir variedades resistentes o tolerantes a las plagas y enfermedades más frecuentes o severas.
Mantener una buena higiene y limpieza del cultivo y del entorno, eliminando las plantas enfermas o infestadas, los restos vegetales o los posibles refugios o fuentes de inóculo.
Rotar los cultivos cada cierto tiempo para romper el ciclo de las plagas y enfermedades y evitar el agotamiento del suelo.
Asociar diferentes plantas que se beneficien mutuamente por sus propiedades repelentes o atractivas para ciertas plagas o enfermedades.
Aplicar productos naturales o biológicos para combatir las plagas y enfermedades, respetando las dosis y los plazos recomendados.
Usar tecnologías de teledetección para detectar cambios en la biomasa o el índice de vegetación que puedan indicar la presencia de plagas o enfermedades.