27/09/2026
“¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré. Estos son manchas en vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros se apacientan a sí mismos; nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos; árboles otoñales, sin fruto, dos veces mu***os y desarraigados; fieras ondas del mar, que espuman su propia vergüenza; estrellas errantes, para las cuales está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas.”
SAN JUDAS 1:11-13 RVR1960
El pastor evangélico, Armando Alducin, una figura habitual de la cadena televisa evangélica Enlace, en habitual forma, sale a la defensa del estado moderno de Israel alegando que la Iglesia de Cristo no es el Israel de Dios. Son "dos pueblos" con "dos programas diferentes" y que la "Iglesia no existía bajo el Antiguo Testamento" pues el Espíritu Santo todavía no había formado un cuerpo, que es la Iglesia. Veamos.
Número Uno:
Esto demuestra claramente que Alducin no maneja bien los idiomas bíblicos (hebreo para el Antiguo Testamento y griego para el Nuevo Testamento), ya que, si los dominara, sabría que la palabra ekklesía (de la cual deriva «Iglesia») aparece abundantemente en el Antiguo Testamento: siempre que se menciona la «congregación de Israel» o la «asamblea de Israel», términos que corresponden al hebreo *qahal* o *edah*, se trata exactamente del mismo equivalente que la palabra griega ekklesía. En otras palabras, la antigua nación de Israel era la «Iglesia de Dios» bajo la Antigua Alianza. El mismo mártir Esteban llama al antiguo Israel, Iglesia:
— "Moisés es el que estaba en la congregación (ekklesía) en el desierto junto con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y el que recibió palabras de vida para transmitirlas a vosotros" (Hechos 7:38).
Número dos:
El Espíritu Santo de Dios ya habitaba en la Iglesia del Antiguo Testamento, que era la antigua nación de Israel. Operaba por medio de sus reyes (como David que dice, "no quites de mí tu Espíritu", Salmos 51:11); en sus profetas (como Elías y Eliseo); y los sacerdotes (como Aarón y sus hijos). Pero sobre todo, el Espíritu Santo habitada en medio de la asamblea (Iglesia) de Israel en el Lugar Santísimo del antiguo templo dónde de se encontraba el Arca de la Antigua Alianza. De hecho, fue el Espíritu Santo quien sacó a la asamblea de Israel de la servidumbre de Egipto, los guío en el desierto y los introdujo a la tierra prometida incorporándolos como nació propia:
— "Entonces su pueblo se acordó de los días antiguos, de Moisés. ¿Dónde está el que los sacó del mar con los pastores de su rebaño? ¿Dónde está el que puso su santo Espíritu en medio de ellos, el que hizo que su glorioso brazo fuera a la diestra de Moisés, el que dividió las aguas delante de ellos para hacerse un nombre eterno, el que los condujo por los abismos? Como un caballo en el desierto, no tropezaron; como a ganado que desciende al valle, el Espíritu del Señor les dio descanso. Así guiaste a tu pueblo, para hacerte un nombre glorioso" (Isaías 63:11-14).
Número tres:
Todos estos acontecimientos y formas de culto del Antiguo Testamento, establecidos bajo el antiguo pacto mosaico, eran meras sombras y figuras de la obra perfecta que Jesús de Nazaret realizaría mediante su encarnación, muerte y resurrección. Él es el verdadero Templo de Dios, en el cual habita la plenitud del Espíritu. Y ahora, en Él —el verdadero Israel de Dios—, que es la Iglesia de Dios, recibe la plenitud del Espíritu. No es que la Iglesia "reemplaza a Israel"; todo lo contrario, es que la Iglesia siempre ha sido el Israel de Dios. Precisamente la enseñanza apostólica del Nuevo Testamento:
— "Porque lo que cuenta no es la circuncisión, ni la incircuncisión, sino la nueva creación. Y para todos los que se sometan a esta regla, paz y misericordia, lo mismo que para el Israel de Dios" (Gálatas 6:14-16)
En Suma:
La Iglesia es el Israel de Dios que hereda TODAS las promesas hechas a los padres bajo la Antigua Alianza. Nosotros somos, los "verdaderos hijos de Abraham" (Gálatas 3:6), el "linaje de Abraham" (Gálatas 3:29), los "hijos de la promesa como Isaac" (Gálatas 4:28), la "Jerusalén celestial en libertad" (Gálatas 4:26), el "Israel según la promesa" (Romanos 9:8).
¿Y qué del estado moderno judío, creación de la ONU con el respaldo de Estados Unidos y la Unión Soviética?
Simple: una imitación falsa, barata y blasfema del Israel del Antiguo Pacto —sin sacerdocio, sin templo, sin la presencia de Dios— y totalmente ajena a los pactos que Dios estableció con su Iglesia, la verdadera Casa de Dios.
Quien te predica lo contrario, te predica un falso evangelio ajeno al que predicaron los Apóstoles de Cristo y que la Iglesia sostuvo fielmente por 18 siglos hasta que se introdujo la herejía dispensacionalista en el siglo 19 y que como un cáncer maligno, desde entonces ha venido corrompiendo y debilitando a la Iglesia de Dios diciéndole que ella no es el verdadero pueblo de Dios, sino simplemente un "plan B", un "paréntesis divino" que pronto será "raptada" de la tierra para que Dios obre con su "verdadero pueblo escogido", el estado blasfemo de Israel. Sin duda: pura apostasía, levadura de los fariseos.
— "Te escribo estas cosas ... para que sepas cómo debe conducirse uno en la Casa de Dios, que es la Iglesia del Dios vivo, columna y sostén de la verdad" (1 Timoteo 3:15).
Entienda quien pueda ...