03/10/2025
Es innegable que el juicio de amparo ha sido objeto de abusos; pero no es la institución la culpable, sino las personas que la han pe******do en su utilización. En lugar de corregir esas desviaciones, se opta por debilitar a la propia institución y con ello se dañan sus virtudes.
Este debate no es nuevo: en 1881 Ignacio L. Vallarta, en su libro "El Juicio de Amparo y el Writ of Habeas Corpus", advertía con lucidez sobre los peligros de responsabilizar al amparo de los excesos de quienes lo invocan indebidamente: