Investigación Forense

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Esta es una guía informativa relacionada con las ciencias forenses.

Todo lo publicado en esta página es investigado y redactado por los administradores de forma personal para que tengas el conocimiento que requieres en tu trabajo como criminalista.

15/04/2021

"Las niñas buenas obedecen"

Es una frase que le decimos a los niños para que hagan lo que nosotros consideramos es lo correcto.
Las condicionamos que solamente son buenas al obedecer, pero no les explicamos por qué, o incluso que no dejan de ser buenas o hermosas si no obedecen a algo que no quieren hacer.
A los niños les pasa igual "sólo un caballerito bien portado hace lo que se le ordena"
Y sobre todo amenazarlos con decirle a la persona que los regaña y golpea, con tal de que hagan lo que nosotros creemos que es lo que SE DEBE HACER.



Photos from Black Criminology A.P's post 15/04/2021
05/03/2021

A finales de 1993 salió al mercado el primer modelo de la S&W Sigma, mucha de la euforia que causó su lanzamiento se vio apocada por algunos detalles ergonómicos como su corto empuñe o el ángulo que conforma la empuñadura con respecto a la ubicación de la corredera, lo cual dificultaba su encare o el simple hecho de apuntar al objetivo, asimismo la dureza de su acción era más que extrema y superaba ampliamente a cualquier arma aún en doble acción. En el 2004 se relanzó la "Sigma" nueva versión, la cual cuenta con una serie de innovaciones no solo en lo ergonómico, sino en lo mecánico, la misma viene en los calibres 9 mm Luger, .40 S&W y .380 Auto.

Está recubierta con polímero negro (Zytel) en su armazón y acero inoxidable en la corredera.



04/03/2021

Nombre: Theodore Robert Bundy.
Sobrenombre: El Asesino de estudiantes, El Asesino del IQ.
Fecha de nacimiento: 24 de Noviembre de 1946.
Lugar: Florida, Colorado, Washington y Oregon, Estados Unidos.
Fecha de los as*****tos: 1974-1978.
Número de víctimas: 30 a +100 as*****tos.
Tipo de víctimas: Mujeres jóvenes de entre 12 y 26 años.
Filias y aficiones: Abuso sexual, sadismo.
Modus Operandi: Secuestraba a sus víctimas con engaños, las llevaba a zonas remotas donde las torturaba, las mordia, las violaba y las asesinaba a golpes.
Captura y condena: Arrestado y condenado a muerte.
Informe final: el 24 de enero de 1989 fue ejecutado en la silla eléctrica en la prisión de Florida.

BIOGRAFÍA:
Theodore Robert Cowell Bundy, más conocido como Ted Bundy, fue un asesino en serie estadounidense, autor de más de 30 as*****tos que sentenciaron su ejecución en la silla eléctrica. Es conocido por sus sanguinarios crímenes y su alarmante cantidad de delitos.

La infancia de Theodore (Ted) Bundy estuvo marcada por una gran mentira. Sus abuelos asumieron la identidad de auténticos progenitores para ocultar una maternidad inmoral ante la sociedad. Una protección moral paradójica, considerando los actos que se desarrollaban en el interior del falso hogar: su abuelo era un hombre violento, aficionado a la pornografía y al maltrato humano y animal, actitudes que no escondía ante los ojos de su hijo/nieto.

La aparición de sus primeros rasgos psicopáticos se produce en su juventud. Una vez recluido confesó que espiaba a las chicas cambiándose de ropa, es decir, viéndolas desnudas, poco después comenzó a interesarse en la pornografía, leer revistas, pero más tarde a leer textos en los que la violencia ahoga al hecho sexual. Esto alimentó sus fantasías, por eso, el 4 de enero de 1974, Bundy entró al cuarto de Joni Lenz, de 18 años y estudiante de universidad. La golpeó con una palanca metálica, inclusive removió una pieza de la cama de la víctima y la agredió sexualmente con la misma. Al día siguiente, la mujer fue encontrada en un charco de su propia sangre. Sobrevivió pero con daño cerebral permanente. La siguiente fue Lynda Ann Healy, de 21 años, estudiante de psicología en la Universidad de Washington. El 31 de enero de 1974, Bundy logró colarse a su dormitorio y la golpeó dejándola inconsciente. La vistió para luego envolverla en una sábana. Sus restos decapitados fueron hallados un año después en las montañas cercanas.

Durante la primavera y verano de 1974, bajo similares circunstancias, siguieron desapareciendo jovencitas universitarias. Todas ellas eran mujeres atractivas, de cabello a los hombros, lacio y de color oscuro. Igualmente, su desaparición fue descubierta por las mañanas, cuando se ausentaban de sus labores cotidianas. Al menos 8 víctimas se contabilizaron hasta que Bundy atacó a plena luz del día. Mientras tanto la policía comenzó la investigación; los testimonios apuntaban hacia un hombre a quien se identificaba por "Ted", que solicitaba la ayuda de jovencitas que veía pasar. Se le veía en apuros cargando libros, pues traía un brazo enyesado o con un cabestrillo, acción llevada a la pantalla en "el silencio de los inocentes".Otras veces también se le vio en problemas para echar a andar su volkswagen. En otras ocasiones fue visto merodear el sitio donde habían desaparecido dos muchachas, así que la policía ya tenía varias pistas de quien podría ser el responsable de los crímenes.

El 9 de febrero, Carol Valenzuela de 20 años desapareció de Vancouver, su cuerpo no fue descubierto hasta octubre junto con los restos de otra mujer que jamás ha podido ser identificada. Dos días después de la desaparición de Valenzuela, tuvo lugar en Holladay la desaparición de Nancy Wilcox, de 16 años, cuyo cuerpo jamás fue encontrado. El 12 de marzo desapareció otra estudiante, Donna Mason, de 19 años. Fue vista con vida por última vez alrededor de las 7 de la tarde dirigiéndose a un concierto de jazz en el campus.

Susan Rancourt, de 18 años, desapareció el 17 de abril mientras caminaba por los jardines del Central Washington State College. Debía encontrarse con un amigo para ir a ver una película alemana, pero nunca llegó a la cita. Fue vista por última vez a las 9 de la noche al salir de una reunión con uno de sus asesores escolares.La siguiente víctima de Bundy sería Roberta Parks de 20 años. La secuestró mientras ella se dirigía al dormitorio de unas amigas para tomar un café. Bundy usó el truco de aparecer como lesionado y le pidió que le ayudase a subir algunas cosas a su coche.

El primero de junio de 1974, Brenda Ball de 22 años salió de la Taverna Flame en Burien tras comentar a sus amigos que iba a buscar a alguien que la llevara a Sun City. Fue vista por última vez en el estacionamiento de la taberna charlando con un hombre con el brazo en cabestrillo. Sus amigos tardaron 19 días en darse cuenta de que jamás había llegado a su destino. El día 11 de ese mismo mes Bundy volvió a matar. Esta vez la víctima fue Georgann Hawkins de 18 años, a quien secuestró detrás de la fraternidad Kappa Alpha Theta en Seattle. Georgann, tras salir de una reunión, pasó a despedirse de su novio y a recoger algunos libros que necesitaba para un examen de Español. Su compañera de cuarto se extrañó al ver que no llegaba y llamó al novio de Georgann quien le dijo que había salido de allí a la 1 de la madrugada. La compañera se preocupó y despertó a la encargada del dormitorio. Juntas esperaron su llegada hasta la mañana siguiente, cuando llamaron a la policía quiénes, habiendo sido alertados de otras desapariciones en el área, comenzaron a investigar inmediatamente.

El 14 de julio, una universitaria llamada Janice Ott dejó una nota a su compañera de cuarto diciendo que se iba a dar una vuelta en bicicleta por el parque Lake Sammamish. Los últimos en verla con vida fueron dos personas que vieron a un hombre dialogar con la muchacha. Escucharon que el sujeto necesitaba ayuda para cargar su bote al coche, pues tenía un brazo enyesado, a lo cual la mujer accedió sin ningún problema. Bundy la secuestró frente a todo mundo en el parque sin levantar la menor sospecha. Había sido demasiado fácil, así que regresó y tomó otra víctima. Denise Naslund pasaba el día con su novio y amistades cuando fue al baño del parque. Igualmente, se apareció un hombre solicitando ayuda a un par de mujeres para cargar su bote al auto, pero éstas dijeron que no podían ayudarlo. Caso contrario a Naslund que no pudo negarse a ayudar a un hombre con un brazo enyesado. Los restos de ambas jóvenes fueron encontrados en agosto de 1974, en el parque del Lago Sammamish. Fue notable el hecho de que fueran identificadas las víctimas, debido a la escasez de pistas; mechones de cabello de diferentes colores, una quijada, dos cráneos y cinco huesos de pierna fueron todo lo rescatado del parque.

Bundy contaba con una ventaja sobre la policía, pues su aspecto podía cambiar enormemente con sólo ajustar el estilo de peinado y por dejarse crecer o rasurarse la barba. Sus rasgos físicos lo hacían un hombre bien parecido, pero que no llamaba demasiado la atención, por lo que era muy difícil seguirle la pista. Así fue que cambió de residencia para seguir con los as*****tos y se fue a Midvale (Utah), donde el 30 de agosto se matriculó como estudiante del University of Utah College of Law.

En Midvale asesinó a la hija del sheriff local, Melissa Smith, el 18 de octubre de 1974. La secuestró cuando ella iba hacia su casa para recoger algo de ropa con el fin de pasar la noche en casa de una amiga. Nueve días después sus restos fueron encontrados en Summit Park. Había sido violada y sodomizada antes de ser asesinada rompiéndole el cráneo con algo parecido a una barreta.

El 30 de octubre continuó sus crímenes con Laura Aimee, de 17 años, a quien sorprendió cuando volvía de una fiesta de Halloween . El cuerpo desnudo de la adolescente fue localizado en los montes Wasatch. El cuerpo mostraba huellas de haber sido golpeado en la cabeza, con la acostumbrada cuña de metal, había sido violado y sodomizado. La policía estableció que había sido asesinada en otra parte, puesto que no había señales de sangre de la víctima en el lugar del hallazgo. La policía del estado comenzó una frenética búsqueda del asesino, tras lo cual comprobaron la similitud con el modus operandi en los crímenes cometidos en Washington, lo que les hizo contactar con la policía de aquel estado, junto a quien acumularon evidencias suficientes para publicar un croquis con la probable apariencia del asesino. Los crímenes que llevaron a su identificación y primera captura.

El 8 de noviembre de 1974, la policía consiguió, por fin, un testigo capaz de ponerles sobre la pista del asesino. Carol DaRonch, de 18 años, declaró que esa tarde un hombre atractivo se se le había acercado en la librería Waldens Books de Utah. El extraño, tras identificarse como el oficial Roseland, le había dicho que había visto a alguien tratando de robar su coche y le había pedido que lo acompañara al aparcamiento para averiguar si habían robado algo. Carol pensó que el hombre era un guardia de seguridad del almacén, así que le siguió y cuando llegaron al coche le comunico que todo estaba en orden y no faltaba nada. El hombre insistió en acompañarla a la estación de policía para interponer la denuncia contra el supuesto criminal. Cuando la acompañaba hacia su coche, un Volkswagen de color azul pálido, ella percibió un cierto olor a alcohol en su aliento, lo que le hizo sospechar, así que le pidió su identificación. Él, mientras se reía, le enseñó rápidamente algo parecido a una credencial y la convenció de subir al coche. Inmediatamente se puso en marcha a toda prisa y le indicó que se pusiera el cinturón de seguridad a lo cual ella se negó con la intención de saltar del coche a la primera oportunidad, pero iban demasiado rápido y definitivamente no se encaminaban a la comisaría. Repentinamente el extraño detuvo el vehículo e intentó esposarla, Carol luchó y como resultado ambas esposas terminaron colocadas en la misma muñeca. Ella grito por su vida, el hombre s**o una pi***la de pequeño calibre y amenazo con matarla si no se callaba. Carol forcejeó, le golpeó en la cara y saltó del coche. Pronto lo vio venir con una barreta en la mano. En el forcejeo que siguió a aquello, Carol luchó logrando golpearle en los genitales con el pie y huir, gritando aterrorizada, hacia el camino donde fue encontrada por una pareja de ancianos que inmediatamente la acompañaron a la policía.

Pero Bundy necesitaba compensar su frustración por el as*****to fallido. Esa misma noche del 8 de noviembre, Debby Kent, de 17 años, desapareció del aparcamiento de la Escuela Secundaria Viewmont, donde había acudido junto a sus padres para a ver una obra de teatro.

El 12 de enero de 1975, Caryn Campbell, de 23 años, acompañó a su prometido, el Dr. Raymond Gadowski a un seminario en Aspen, Colorado. Mientras descansaban en un salón del hotel, ella advirtió que se había olvidado una revista y regresó a su habitación para buscarla. El Dr. Gadowski y sus hijos esperaron durante un rato y finalmente el Dr. decidió ir a buscarla pero no la encontró. Ni siquiera había llegado a la habitación. A media mañana el preocupado Dr. Gadowski decidió dar parte a la policía, quién acudió de inmediato e inspeccionó cada dependencia del hotel sin poder dar con ella.

Casi un mes después un trabajador encontró el cuerpo desnudo de Caryl en un banco de nieve a algunas millas del Hotel, había sido violada y brutalmente golpeada. No se encontró evidencia alguna de su atacante. El primero de marzo fue encontrado un cráneo en una zona boscosa de las montañas Taylor, fue identificado como Brenda Ball. La policía realizó una amplia búsqueda por los alrededores y tan solo tres días después se descubrieron partes de los cuerpos de Lynda Healy, Susan Rancourt y Roberta Parks, posteriormente se encontraron algunos restos más que fueron identificados como pertenecientes a Donna Mason.

El descubrimiento de los restos de algunas de sus víctimas no detuvieron a Bundy. El 15 de marzo secuestró a Julie Cunningham, de 26 años, cuando esta se dirigía a una taberna en Vail, Colorado. Su cuerpo nunca ha sido hallado. El 6 de abril, tras discutir con su marido, Denise Oliverson, de 25 años decidió visitar a sus padres en Grand Junction. Denise no regresó aquella tarde, por lo que su marido pensó que se había quedado a dormir allí mientras las cosas se calmaban, pero lo cierto es que ella ni siquiera llegó a casa de sus padres. En el camino se topó con Ted Bundy. Su cuerpo aún no ha sido encontrado.

Nueve días más tarde, Melanie Cooley, de 18 años, desapareció en su camino de regreso de la escuela. Un trabajador de caminos descubriría su cuerpo el 23 de abril siguiente, había sido golpeada salvajemente con una barreta; sus manos estaban atadas a la espalda y una funda de almohada estaba fuertemente anudada alrededor de su cuello.El primero de julio, Shelley Robertson, de 24 años, decide iniciar uno de sus acostumbrados paseos por el país viajando de autostop, sus amigos no se preocupan demasiado cuando pasan varios días sin verla. Testigos aseguraron haberla visto en una gasolinera hablando con un hombre que conducía un viejo camión. La próxima vez que se supo de ella fue el 21 de agosto siguiente, cuando su cuerpo fue descubierto por dos estudiantes de minería en el pozo de una mina cercana a Georgetown.

Las pruebas contra Bundy eran ya inobjetables; se le detuvo debido a que los oficiales de camino, en cada condado son conocedores de todos los vecinos y ponen mucha atención en los coches que no conocen. La noche del 16 de agosto de 1975, en una carretera de Utah, un patrullero en servicio vio un Volkswagen que le pareció sospechoso, puso las luces largas para mirar mejor el número de su placa, momento en el que el conductor del Volkswagen comenzó a acelerar, dándose a la huida. El sargento Bob Hayward solicitó la ayuda de otras unidades y el Volkswagen fue detenido poco después. En las primeras inspecciones fueron halladas la palanca de metal (arma predilecta de Bundy), esposas, cinta y otros objetos que hicieron sospechar inmediatamente del detenido. La evidencia hallada fue ligada paulatinamente a la desaparición de otras mujeres (Melissa Smith, Laura Aime y Debby Kent) y gracias a la colaboración de la directora del teatro de la escuela por la que merodeaba Bundy y de Carol DaRonch, la identificación de Bundy fue corroborada policialmente. La policía supo que tenía en su poder al sujeto indicado y comenzó la investigación a gran escala del hombre identificado como Theodore Robert Bundy.

El 14 de enero de 1977, el edificio de la fraternidad Chi Omega estuvo semivacío, pues la mayoría de las ocupantes estuvieron de fiesta o en salones de baile aprovechando que esa noche no había toque de queda. A las 3 a.m. el novio de Nita Neary la dejó a la puerta de la fraternidad y la chica notó que la puerta esta abierta. Tan pronto entró al edificio escuchó actividad y pasos de alguien corriendo en el piso de arriba e inmediatamente el sonido se acercó a las escaleras. Consiguió esconderse y observó bajar y salir del edificio a un hombre que llevaba una gorra tejida de color azul, y en el brazo lo que parecía una carpeta envuelta en un trapo. Pensó que alguien había asaltado la fraternidad, así que buscó a su compañera de habitación Nancy y sin saber qué hacer, fueron en busca de la encargada del edificio. No tardaron en toparse con otra compañera llamada Karen, quien se tambaleaba por el pasillo, herida y con la cabeza cubierta de sangre. Pronto descubrieron otra muchacha más, gravemente herida. Aquella noche Bundy efectuó uno de sus ataques más terribles, por la saña y número de víctimas; la policía encontró el cadáver de Lisa Levy a quien golpeó en la cabeza, violó y que casi de una mordida le desprendió un p***n del pecho. Además insertó en su va**na una lata de spray para el cabello. Mas tarde, este ataque a Lisa Levy resultó de crucial importancia en el destino de Bundy.

Margaret Bowman falleció por estrangulamiento, igualmente atacada mientras dormía. Los análisis forenses indicaron que no fue atacada sexualmente como Lisa Levy. Sin embargo, los golpes de su cabeza fueron tan brutales, que parte de la masa encefálica estaba expuesta cuando fue hallado el cuerpo. Las demás víctimas no pudieron aportar ningún dato sobre el atacante, únicamente la señorita Neary fue capaz de proporcionar los mayores datos. Bundy no había terminado aún su noche, no lejos de la fraternidad atacó a una chica más. Afortunadamente los vecinos se percataron y telefonearon al departamento de la mujer; logrando salvar la vida de la chica, que inmediatamente fue asistida por la policía. La encontraron sentada en su cama, semiinconsciente tras la paliza recibida. A pesar de que la policía pudo recabar bastante evidencia de este último ataque, como fueron cabellos de una máscara que Bundy soltó en el lugar, semen y muestras de sangre, la realidad era que el criminal les era desconocido. En el estado de Florida no se sabía nada de Ted Bundy.

La última víctima de Ted Bundy fue Kimberly Leach, de 12 años, que fue secuestrada el 9 de febrero de 1978 en Lake City. El único testigo del acontecimiento fue una amiga suya de nombre Priscila, quien la vio subir en la camioneta de un hombre, pero no pudo aportar mayores datos del vehículo. El cuerpo de la niña fue hallado 8 semanas más tarde en Florida, dado el avanzado estado de descomposición del mismo, no dio ninguna pista significativa sobre el atacante.

Ted fue detenido y el 24 de enero de 1989, a las 7 AM con 4 minutos Theodore Robert Bundy fue ejecutado en la silla eléctrica. Según se reporta, tuvieron que sacar a Bundy de su celda por la fuerza. Fuera de la cárcel numerosas personas esperaron la noticia y cuando el vocero de la institución declaró la muerte de Bundy se escucharon vítores y aplausos, incluso hasta fuegos artificiales fueron lanzados. Momentos después sale una carroza funeraria camino al crematorio. Al pasar, la multitud aplaude.

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04/03/2021

Un agente punzante es un agente vulnerante que debido a sus características punzantes penetra y lesiona desgarrando irregularmente los tejidos de la piel y planos subyacentes por impacto o compresión. El orificio externo suele adoptar forma de hendidura en la piel (no así en los vestidos, que es redondeado e irregular), cuya dirección la marca la separación de las fibras -que en la piel es en el mismo sentido y en capas profundas es en sentido diferente según las fibras elásticas de los diferentes tejidos atravesados -, y la profundidad que varía según el objeto debiéndose
evitar la sonda para evitar crear falsas vías (Simonín, 1982).

La levedad del orificio de entrada con todo lo visto no prejuzga pues el pronóstico de la lesión (alcance de órganos profundos, complicaciones
infecciosas, ruptura del agente que puede quedar dentro sin apreciarse externamente su existencia. El orificio de salida no siempre existe y en caso de existir será más pequeño y más irregular (Gisbert Calabuig, 2004), con bordes evertidos (excepto si se ha retirado el arma)

- Las heridas producidas por objetos punzantes siempre se dirigen en un mismo sentido, cuando asientan en una misma región, lo que las diferencia de las incisas bicortantes que pueden presentar cualquier dirección aun en una misma región.
- Las heridas punzantes que asientan sobre una región en la que convergen varios sistemas de fibras de dirección divergente tienen forma triangular o de punta de flecha. Se tendrá en cuenta por lo tanto las características de los orificios de entrada y salida, la profundidad, el grosor y el trayecto, así como las características de la piel (que varían según la zona del cuerpo) y elementos añadidos (ropas más o menos gruesas, por ejemplo)



04/03/2021

¿Qué es herida cortante?

Quien reciba un "me encanta" de Investigación Forense es quien haya respondido de forma correcta antes que nadie.

La respuesta se dará mañana a las 12 hrs (CDMX)



04/03/2021

El sadismo sexual es una forma de parafilia. La mayoría de las personas con tendencias sádicas no sufren un trastorno de sadismo sexual.

En relaciones sexuales sanas es frecuente que exista un cierto juego de sadismo y masoquismo y las parejas compatibles a menudo lo buscan uno en el otro. Por ejemplo, el uso de pañuelos de seda para simular ataduras y las palmadas suaves durante la actividad sexual son prácticas comunes entre parejas que lo consienten, y no son consideradas prácticas sadomasoquistas.

La mayoría de los sá**cos interaccionan con una pareja que consiente, que puede tener masoquismo sexual (es decir, que experimenta excitación sexual por el hecho de ser humillada, golpeada, herida o maltratada de algún modo). En estas relaciones, la humillación y las palizas son simples actuaciones, donde los participantes saben que es un juego y evitan cuidadosamente la humillación real o las lesiones. Las fantasías de control y dominio total son a menudo importantes, y los sá**cos pueden atar y amordazar a su pareja sexual de maneras muy sofisticadas.

Por el contrario, el trastorno de sadismo sexual implica una o más de una de las características siguientes:

La persona está angustiada por su comportamiento o es incapaz de funcionar a causa de este.

Lleva sus actos hasta el extremo, y en algunas ocasiones provoca graves daños corporales o psicológicos o incluso la muerte.

Los actos afectan a parejas que no dan su consentimiento (parejas no consentidoras).

Cuando se practica con parejas no consentidoras, el sadismo sexual se considera delito y es probable que continúe hasta que el sá**co sea aprehendido.

El sadismo sexual no es sinónimo de violación, sino que se trata de una compleja mezcla de s**o y poder sobre la víctima. El sadismo sexual se diagnostica en fewer than 10% de los violadores, pero entre el 37 y el 75% de las personas que han cometido homicidios por motivos sexuales.



04/03/2021

Nombre: Juana Barraza Samperio.
Sobrenombre: La Mataviejitas.
Fecha de nacimiento: 27 de diciembre de 1958.
Lugar: Ciudad de México, México
Fecha de los as*****tos: 1998-2006.
Número de víctimas: +20 as*****tos.
Tipo de víctimas: Mujeres ancianas.
Filias y aficiones: Estrangulamiento, sadismo, asesina de ancianos.
Modus Operandi: Disfrazada de enfermera o de asistente social entraba a la casa de sus víctimas, todas mujeres ancianas, las golpeaba, las estrangulaba y robaba objetos para después escapar.
Captura y condena: Arrestada el 25 de enero de 2006 y condenada a 759 años de prisión.
Informe final: Actualmente se encuentra presa en la carcel de Santa Martha Acatiltla

BIOGRAFÍA:
Juana Barraza, nació el 27 de diciembre de 1958 en Pachuca de Soto, Hidalgo. Su padre abandonó a su madre el mismo día en que ella nació y se llevó consigo a su hermano. Tres meses después, madre e hija se trasladaron al entonces Distrito Federal.

Feggy Ostrosky narra en su libro que, en entrevistas con Juana Barraza, la mujer declaró que su madre se dedicó a las labores domésticas y tuvo dos hijos con otro hombre. "La madre se había hecho adicta al alcohol y la situación económica en la que vivían era muy precaria", cuenta en el libro.

Juana tenía prohibido salir a la calle e ir a la escuela, pues su padrastro consideraba que las mujeres no necesitaban estudiar para ser amas de casa. Barraza era agredida diariamente por su madre de forma física y verbal, estas agresiones eran desconocidas por el padrastro, la única persona a quien Juana consideraba como su protector. Un día, la madre de Juana se la llevó a beber con unos amigos, en estado de ebriedad decidió regalarla a cambio de tres cervezas a un hombre, quien golpeó, ató de las muñecas y violó a Juana Barraza, quien quedó embarazada. Luego de tres meses de dar a luz a su primer hijo, Juana Barraza fue rescatada por los hermanos del padrastro.
La madre de Juana Barraza murió de cirrosis hepática cuando ella tenía 18 años, sin embargo, no tuvo ningún tipo de sentimiento que no fuera rencor u odio.

EL MOMENTO MÁS TRISTE DE SU VIDA.
A los 23 años se casó con Miguel Ángel Barrios con quien tuvo una hija, pero el hombre sería violento con ella tiempo después de la unión, por lo que inició una nueva relación con un hombre llamado Félix Juárez, quien también comenzó a ejercer violencia contra ella.
En 1998, su primer hijo, José Enrique fue asesinado durante una riña callejera cuando tenía 24 años. "Esta muerte es recordada por Juana como 'el momento más triste de su vida'". Tuvo conocimientos de enfermería, dedicada también en algunas ocasiones a la lucha libre (bajo el seudónimo de "La Dama del Silencio") o a la venta de rosetas de maíz afuera de la arena de lucha, y supuesta adoradora de la Santa Muerte; cometió varios homicidios en el área metropolitana de la Ciudad de México desde los años 90 del siglo XX hasta principios del año 2006.

Barraza se ha transformado en uno de los casos más interesantes dentro de la historia criminal en México, ya que durante muchos años se mantuvo la comisión de sus crímenes sin ser capturada, y por la semejanza de su modus operandi con el de famosos asesinos en serie de otros países, como El Monstruo de Montmartre.

El primer as*****to atribuido a la mataviejitas fue cometido a fines de los años 90 aún cuando la serie de as*****tos comenzó presuntamente el 17 de noviembre de 2003. Se ha estimado que el número total de sus víctimas es de entre 20 y 48.

Todas la víctimas de la asesina eran mujeres adultas mayores (ancianas), quienes en su mayoría vivían solas. Las muertes eran provocadas por golpes, heridas de armas punzocortantes o estrangulación, con robos materiales a las víctimas inmediatamente después de ser asesinadas. En casos aislados, se encontró evidencia de abuso sexual en las víctimas.

En el transcurso de las actividades criminales de la mataviejitas, las autoridades policiacas fueron duramente criticadas por los medios de comunicación puesto que, todavía a finales del 2005, asumían un "sensacionalismo mediático" respecto a un asesino en serie. Asimismo, se criticó el hecho de que el asesino era buscado, tal vez inútilmente, entre las prostitutas y/o travestis de la Ciudad de México. De hecho, durante la cacería de la asesina, Bernardo Bátiz, entonces Procurador de Justicia de la Ciudad de México, había indicado que 'el Mataviejitas' era 'brillantemente listo' (creyéndose hasta ese momento que se trataba de un hombre y no de una mujer) que cometía sus crímenes después de un corto período durante el cual se ganaba la confianza de sus víctimas. Los oficiales que investigaban el modus operandi del asesino sospecharon que el o la 'mataviejitas' se presentaba ante sus víctimas como trabajador social del gobierno (enfermera), ofreciendo programas de beneficencia para personas de la tercera edad.

La búsqueda de la asesina fue complicada debido al cúmulo de evidencias contradictorias. En un punto de la investigación, la policía conjeturó que eran dos asesinos los que podrían estar implicados. También se puso singular atención en la extraña coincidencia de que por lo menos tres de las víctimas del asesino poseían una copia de una pintura del siglo XVIII, Niño en Chaleco Rojo, del artista francés Jean-Baptiste Greuze. Interesantemente, antes de la captura de la presunta asesina, las autoridades mexicanas divulgaban declaraciones de testigos que señalaban que el asesino usaba ropa de mujer para acceder a los apartamentos de las víctimas. En uno de los casos, uno de los testigos observó a una “mujer grande con una blusa roja” salir del hogar de una de las mujeres asesinadas. Ello fue interesante para los criminólogos, forenses y detectives puesto que había grandes paralelos entre la mataviejitas y el monstruo de Montmartre. Bajo ese contexto, se atribuyó al asesino (presumiblemente varón) la posibilidad de una doble personalidad. Otra observación interesante hecha por los investigadores fue la extraña coincidencia de que algunas de las víctimas de la asesina en serie eran de origen español.

El mayor avance en el caso ocurrió el 25 de enero de 2006 cuando se arrestó a una persona sospechosa huyendo del hogar de la última de las víctimas atribuidas a la asesina. La víctima, Ana María de los Reyes Alfaro, de 82 años de edad, residente de la colonia Moctezuma 1a sección en la ciudad de México, había sido estrangulada con un estetoscopio, siendo varias veces apuñalada con un cuchillo ranger militar.

Para sorpresa de muchos, que aseguraban que el asesino era hombre, la persona detenida fue Juana Barraza Samperio, de entonces 48 años. En pruebas preliminares, Barraza se asemejaba bastante a un modelo de arcilla que describía las características faciales del asesino: Persona de cabello tupido, teñido de color rubio y rostro de facciones duras. Al ser detenida portaba un estetoscopio, formas de solicitud de pensión para adultos mayores y una tarjeta que la identificaba como trabajadora social. Así, la policía de la ciudad de México aseguró que las huellas dactilares de Barraza habían sido encontradas en la escena de por lo menos diez homicidios.

El 31 de Marzo del 2008, el juez 67 de lo penal, con sede en Santa Martha Acatiltla dictó sentencia en contra, al otorgarle 759 años y 17 días de prisión por 17 homicidios y 12 robos cometidos en agravio de personas de la tercera edad. Si continúa viva a la edad de 100 años, podrá disponer de su libertad en el 2056.


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